Una llamada de teléfono ha bastado para que Uganda dé marcha atrás en su decisión de retirarse de los Juegos Invictus. Si el pasado 9 de septiembre, a través de un post en la red social X, el general Muhoozi Kainerugaba, jefe militar ugandés, comunicaba que el país no participaría en la competición impulsada por Enrique de Inglaterra por respeto al rey Carlos III, este lunes 14 de septiembre su decisión ha vuelto a virar. Así lo ha confirmado otro alto mando militar del país africano, el coronel Chris Magezi, también a través de X. En su post, Magezi ha explicado que Kainerugaba ha vuelto a aprobar la participación de Uganda en la competición para veteranos de guerra, un cambio de parecer que, según ha contado, ha venido motivado por una llamada telefónica de alguien muy cercano al monarca británico: “La decisión sigue a una conversación telefónica entre el general Kainerugaba y el secretario privado principal de su majestad el rey y su majestad la reina del Reino Unido, el muy honorable sir Clive Alderton K.C.V.O”, ha escrito el coronel, que a continuación ha dado más detalles de esa conversación.
Según explica, Alderton le reveló a su interlocutor que Carlos III se había sentido conmovido por la “sensible consideración del general Kainerugaba respecto a la opinión del rey sobre los próximos Juegos Invictus”. También cuenta la explicación fundamental que ha motivado el cambio de opinión del general: la comunicación por parte del secretario privado del rey de que el monarca “no tiene ningún problema” con la participación de Uganda en la competición. Según el mensaje publicado por el coronel, en la conversación, Alderton “alentó a la Jefatura de las Fuerzas de Defensa a proceder con los preparativos para su participación”.
Magezi ha explicado además cómo en esa llamada “el general Kainerugaba apreció el mensaje del rey y la claridad proporcionada por el palacio de Buckingham sobre el tema, prometiendo que la UPDF [la Jefatura] reanudaría los preparativos”. “Los Juegos Invictus son un evento internacional multideportivo fundado por el príncipe Enrique en 2014 para personal militar herido, lesionado y enfermo, así como veteranos”, ha continuado su texto, para explicar a continuación que Uganda se unió este año como la nación miembro número 26, y que su posterior decisión de retirarse tuvo como objetivo “preservar la estrecha relación de Uganda con la monarquía británica después de que el palacio de Buckingham hubiera emitido previamente un comunicado indicando que los Juegos Invictus eran una organización benéfica privada”.
En esta parte, el coronel se refiere a la carta enviada a altos cargos del Gobierno británico el pasado 7 de septiembre, en la que Carlos III reconfirmaba que Enrique de Inglaterra y Meghan Markle seguirán fuera de la familia real pese a su regreso al Reino Unido, una decisión del matrimonio que se hizo pública el pasado 20 de agosto. Fue dos días después de aquella misiva, en la que se refería a los duques de Sussex como “ciudadanos particulares con intereses comerciales y benéficos”, cuando Kainerugaba comunicó la retirada de Uganda de la competición. En aquel momento, el general explicó que el país de África Oriental no participaría “en nada que no cuente con la aprobación de su majestad”. “Para que no se interprete que nos oponemos a su majestad el rey Carlos III del Reino Unido, a quien veneramos profundamente, Uganda se retira por la presente de los Juegos Invictus”, publicó aquel día en su mensaje en redes sociales.
Según han publicado los medios británicos, la reacción de Enrique de Inglaterra tras esta decisión no fue buena. En un comunicado del portavoz de los duques de Sussex, se apuntó a que la carta del rey había sido responsable “directa o indirectamente” en la retirada de los ugandeses, acusando además a Buckingham de que esto repercutiría negativamente en el personal militar y a los veteranos, principales protagonistas de los Invictus, cuya próxima edición está prevista para julio de 2027 en Birmingham. A esta respuesta de su hijo menor, el monarca, jefe de las fuerzas armadas, quiso dejar claro que apoyaba a todas las organizaciones e iniciativas que beneficiaran al ejército. De momento, parece que la carta de Carlos III ha dejado claro lo resbaladizo que será el trato con los duques de Sussex en su vuelta al Reino Unido.










