El director de la Casa de Argentina en París, Santiago Muzio, renunció a su cargo luego de meses de estar en el ojo de la tormenta, denunciado por retirar una placa en homenaje a los desaparecidos durante la última dictadura, expulsar a residentes por razones políticas y acoger reuniones vinculadas a sectores de extrema derecha. La presión de quienes viven en la institución, sumada a la de la comunidad de argentinos en el país, había terminado por motorizar denuncias formales del Ayuntamiento de París e incluso la intervención del canciller francés, que abrió una conversación con autoridades argentinas por este motivo.
La rebelión de la Casa Argentina en París acaba por desplazar a su director mileísta










