Donald Trump llega a Nueva York con ganas de batalla. Este martes hablará ante la Asamblea General de la ONU en un momento en el que se le acumulan los problemas en casa, donde la inflación no da respiro y las encuestas anticipan malas noticias para los republicanos en las elecciones de medio mandato, y en Oriente Próximo, donde los hutíes de Yemen amenazan con extender aún más la guerra por la región. La aventura bélica en la que se metió en Irán, de la que ahora no sabe cómo salir, será uno de los focos de atención en Naciones Unidas esta semana. “El presidente destacará cómo él y su Administración han afrontado problemas complejos en todo el mundo. […] Abordará la importancia de garantizar que Irán nunca posea un arma nuclear”, según explicó el viernes el embajador de Estados Unidos ante la ONU, Mike Waltz.









