El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha rechazado este sábado la propuesta de alto el fuego iraní para reabrir el estrecho de Ormuz, una vía marítima crucial para el comercio mundial. “Estoy rechazando su acuerdo. Quieren hacer un trato en el que abran el estrecho de inmediato. Estamos ganando de manera tremenda. Tenemos el control total del estrecho de Ormuz. Ese acuerdo no sería aceptable. Quieren abrir de inmediato el estrecho de Ormuz”, ha manifestado el mandatario republicano en los jardines de la Casa Blanca a preguntas de los periodistas cuando se dirigía al helicóptero presidencial para iniciar un viaje a Tennessee, donde participa en un acto de campaña de las próximas elecciones de medio mandato.
La reacción de Irán no se hizo esperar. El ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, aseguró que Teherán había visto una reacción inicial del presidente Trump a su propuesta, pero remarcó que aún no había recibido una respuesta a través de los mediadores y espera que estos se pronuncien, según avanzó Reuters. Araqchi recordó que solo una solución negociada puede sacarlos de este punto de bloqueo. “Nuestras condiciones son claras, y cualquier avance hacia la reapertura del Estrecho de Ormuz depende del cumplimiento de estas condiciones”, escribió el ministro iraní a través de X.
Las declaraciones de Trump a la prensa confirman la información adelantada por The Wall Street Journal que sostenía que el republicano es reacio a aceptar la propuesta de Irán sobre un alto el fuego de siete días para reabrir Ormuz. Según el rotativo estadounidense, el mandatario estadounidense habría dicho a sus asesores que espera reanudar los bombardeos contra el régimen de los ayatolás después de las elecciones de medio mandato que se celebrarán el próximo 3 de noviembre.
Poco antes de confirmar a la prensa que no aceptará el plan iraní, el ocupante de la Casa Blanca escribía en su red social Truth. “¡¡¡IRÁN NO PUEDE TENER UN ARMA NUCLEAR!!!”. En un claro mensaje de que desmantelar el programa nuclear iraní es una de las líneas rojas de Washington.
Trump: «I’m rejecting their deal. They want to make a deal where they open the strait immediately … we’re winning tremendously. We have total control of the Hormuz Strait … that deal would not be acceptable. They want to immediately open the Hormuz Strait.» pic.twitter.com/iqlz69Wsz2
— Aaron Rupar (@atrupar) September 26, 2026
La propuesta de Teherán buscaba abrir el paso estratégico del Golfo Pérsico a cambio de que Washington levantara el cerco sobre los puertos iraníes, que está provocando una grave crisis económica en el país. Las autoridades iraníes aceptaban también retomar las conversaciones sobre sus actividades nucleares. El mandatario estadounidense, sin embargo, cree que los iraníes están desesperados por el bloqueo económico y están suplicando un acuerdo que permitiría desmantelar el programa nuclear iraní.
Un plan de siete puntos
La propuesta iraní para el cese de hostilidades consta de siete puntos. “Si se cumplen determinadas condiciones, [el estrecho] estará abierto al final de siete días y se reanudarán las conversaciones”, manifestó este viernes el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, desde Nueva York, en el marco de la Asamblea General de las Naciones Unidas. “Las condiciones que hemos pedido a Estados Unidos que cumpla no son nuevas”, precisó Araghchi.
La propuesta iraní recupera el espíritu del memorando de entendimiento firmado el pasado junio por los presidentes de Estados Unidos, Donald Trump, e Irán, Masud Pezeshkián, y que no fue respetado por ninguna de las partes. “La condición de Irán para la reapertura del estrecho de Ormuz es que Estados Unidos vuelva a sus compromisos en el memorando”, insistió el titular de Exteriores iraní.
En aquel documento de 14 puntos se acordó el levantamiento completo del bloqueo estadounidense sobre los puertos iraníes; el fin de la guerra en todos los frentes, incluido el de Líbano; la puesta en marcha de un nuevo régimen de tránsito marítimo por el estrecho en cooperación con Omán, y el levantamiento de las sanciones económicas a Teherán, entre otros.
Pero Trump cree que la campaña de presión económica que ha lanzado sobre Irán, con el bloqueo militar de sus puertos, y las sanciones económicas a los países o empresas que comercien con el régimen islamista, está surtiendo efecto. El inquilino del Despacho Oval habría comentado a sus colaboradores que cree probable una nueva campaña de bombardeos tras las elecciones de noviembre, donde los republicanos se juegan buena parte de su poder.
Estados Unidos e Israel iniciaron los bombardeos sobre Teherán a finales de febrero. El presidente estadounidense se mostró confiado en que las hostilidades apenas durarían cuatro o cinco semanas, pero el conflicto parece enquistado tras siete meses de enfrentamientos.
Las autoridades iraníes han presentado la propuesta de alto el fuego la misma semana que la ONU celebra la Asamblea Anual en Nueva York, donde los líderes políticos del planeta han acudido para expresar su visión del mundo. El presidente de Estados Unidos pronunció un discurso con tintes electorales en el que trató de justificar el ataque a Irán como un paso necesario para la paz mundial y en el que volvió a lanzar serias amenazas sobre el régimen islamista, al que amenazó con “aniquilar” si no aceptan un acuerdo de paz. “¿Les mando al infierno sin posibilidad de supervivencia y sin esperanza de grandeza o generaciones futuras?”, se ha preguntado, para a continuación pintar un paisaje más tranquilizador: “Creo que lograremos un pacto después de las elecciones”.
A la cita de la ONU en Nueva York también acudió el presidente iraní, Masud Pezeshkián, quien advirtió que las amenazas de Washington solo conseguirán unir a Irán. El mandatario iraní aseguró que su país no se rendirá ni se doblegará en la guerra, pero sí está dispuesto a explorar una solución diplomática al conflicto.
El representante de Teherán acusó a Washington y a Israel de ir “contra el derecho internacional” por destruir infraestructura civil en Irán, como puentes, plantas potabilizadoras y centrales hidroeléctricas. Irán está “listo para el diálogo”, subrayó Pezeshkián. “Trump y aquellos que quieren oprimirnos deben entender que estamos dispuestos al diálogo, la diplomacia y las negociaciones, pero no aceptamos el lenguaje de la fuerza”. El mandatario iraní también indicó que su país continuará adelante con su programa nuclear: “la tecnología nuclear pacífica forma parte inherente de nuestro progreso”, sostuvo para defender una de las líneas rojas a las que se opone Washington.









