León XIV ha dejado entrever con claridad por primera vez este domingo en Lourdes, durante su visita de cuatro días a Francia, cuál es la postura que empieza a delinear en su pontificado ante el escándalo de la pederastia en la Iglesia católica: pasar página. En un discurso a los obispos franceses pronunciado esta mañana no hizo ninguna autocrítica, evitó las condenas y amonestaciones y ni siquiera citó a las víctimas o les pidió perdón. Solo se refirió a la cuestión como “doloroso flagelo”. Lo demás fue felicitar a la Iglesia francesa por su gestión del escándalo.
El Papa elude la autocrítica y felicita a la Iglesia francesa por su gestión de los casos de pederastia









