Pese a que estamos sumergidos en consumos digitales –o quizá por eso mismo–las ferias de libros y festivales de literatura no paran de crecer. Del viernes al domingo se realizará por primera vez La Fiera del Libro, en el Ecoparque porteño, y este sábado se hará una nueva edición de la Feria del Libro de Flores. Dos espacios distintos y complementarios para celebrar el encuentro entre lectores, libreros, editores y escritores, alrededor de novelas, cuentos, ensayos, poesía y muchos otros géneros más, plasmados en papel.
Bajo la mirada escrutadora de liebres y pavos reales, entre las 11 y las 18 del viernes al domingo, La Fiera del Libro rugirá por primera vez, organizada por la Cámara Argentina del Libro (CAL), con el respaldo del Ministerio de Cultura porteño.
Habrá 100 stands presentes, talleres, charlas, un recorrido de avistaje de aves, un número musical, ilustración en vivo y un taller inclusivo, dictado por acompañantes terapéuticas. La entrada es gratis para quienes residen en la ciudad, menores de 12 años, jubilados, pensionados, mayores de 65 años y personas con discapacidad.
“Lo llamamos un festival de literatura; la gente busca otras cosas, aparte de una feria del libro en sí. Quisimos hacer un evento para los socios de la CAL de todos los tamaños, porque el 80 por ciento son pymes editoriales, distribuidoras y librerías. Hace tres años veníamos buscando espacio, surgió la idea del Ecoparque y nos pareció original y divertido”, dice Juan Manuel Pampín, presidente de la CAL y director de la histórica editorial Corregidor.
Entre otros libros del catálogo, el sello ofrecerá las novelas El mar vacío, de Pablo Torres, que aborda el tema de la búsqueda de la identidad, y 1976. Crónica de un verano en sombras, de Ana Silvia Galán.
Una feria de libros. Archivo Clarín.Libros en lugar de animales
El antiguo zoológico de la ciudad de Buenos Aires, que supo albergar tigres, jabalíes, osos polares, focas y boas, entre muchas otras especies, ofrece un marco especial para un evento de estas características. Ahora solo un puñado de animales se mantiene en el predio, mientras que los recintos con forma de templo hindú o romano y las esculturas de mármol y de bronce parecen signos de una civilización perdida.
“Veníamos con la idea del libro salvaje, que despierte tu instinto lector. El Ecoparque te da un marco tremendo, tiene mucho que ver con esa idea”, explica Joaquín Ramos, director de Akal Argentina y secretario de la CAL.
En busca de las criaturas más fascinantes de nuestro océano y En busca de los pequeños seres más increíbles de nuestro hermoso planeta, de Peggy Nille, y Naturoscopio, de Fleur Dagey y Chiara Dattola, son tres propuestas del catálogo de la editorial que remarca Ramos, de cara al evento.
Las aventuras que propone La Fiera del Libro son variadas. Por caso, el viernes a las 14 en el anfiteatro, habrá una lectura de la poesía “La cabra y la luna”, a cargo de la autora Silvana Rodríguez, actividad recomendada para chicos entre 2 y 8 años.
El sábado desde las 16, en el mismo lugar, se dará una charla titulada “Comunicación de la ciencia en tiempos de IA: el valor de la narrativa”, con los científicos Diego Golombek y Juan Manuel Carballeda. Y el domingo a las 14, en la glorieta, habrá humor gráfico y dibujo en vivo, con Podeti y Leo Arias.
Julieta Effman es directora de la editorial Tantaagua y una de las organizadoras de La Fiera del Libro. Ella cuenta: “La intención es hacer algo convocante para toda la familia, que realmente fuera una fiesta de la lectura, un plan familiar. El Ecoparque nos permitió pensar actividades que fueran propuestas diversas, que tuvieran relación con el cuidado del ambiente, con la bibliodiversidad, que juega con la idea de biodiversidad, con que cada uno pueda encontrar el libro que despierta la fiera lectora que habita en él o ella”.
El Ecoparque porteño. Archivo Clarín.Dos libros para colorear son los que subraya la editora: 3900 metros bajo el Mar Argentino, de la científica Carla de Aranzamendi, con ilustraciones de Efímera Gris, y 5000 plumas argentinas, también de esta artista plástica.
Entre las editoriales que estarán presentes, aparte de las mencionadas anteriormente y muchas otras más, se encuentran Ampersand, Iamiqué, Marea, Limonero, Futurock, Fondo de Cultura Económica y Biblos.
Precisamente desde esta última casa editora, Verónica Riera afirma: “La idea es aprovechar la primavera para encontrarnos con los libros en un entorno diferente al de una feria tradicional y pasar una tarde rodeados de naturaleza y lectura”.
Y destaca, entre las novedades que llevará a La Fiera del Libro, La gran transformación de la cultura argentina, de Ignacio Ramírez y Luis Alberto Quevedo, “una investigación de quince años que analiza cómo cambiaron los valores y las actitudes políticas de los argentinos”; After Woke, de Jens Balzer, “un ensayo muy actual que revisa las políticas de identidad y la cultura woke frente al avance de las nuevas derechas”; y Política troll, de Jorge Foa Torres y Manuel Reynares, “una reflexión sobre una época de transformaciones radicales, en la que muchas metáforas que parecían distópicas se han vuelto realidad, y sobre cómo construir nuevos lazos políticos frente a las frustraciones y los cambios sociales”.
Feria del Libro de Flores
En tanto, el sábado, de 15 a 22, se realizará la séptima Feria del Libro de Flores, con epicentro en el cruce de Morón y Artigas y alrededores y con la presencia de unas 200 editoriales, todo con entrada gratuita.
“Por un lado esperamos que venga mucha gente a compartir con nosotros la jornada, a conocer las propuestas editoriales, a conversar sobre lo que nos pasa como sociedad desde distintos ángulos y a disfrutar en un momento de tanta angustia cotidiana”, dice el alma mater del evento y editor de Tinta Limón, Diego Skliar.
La Feria crece año a año y él lo explica así: “Tiene que ver con la capacidad organizativa que fuimos logrando desde una red que incluye a una escuela pública de oficios, cooperativas y colectivos culturales”.
Y respecto a cómo se define la programación, agrega: “Se define por propuestas que nos conmueven y resuenan con las búsquedas de los espacios que proponemos en la feria: discutir la noción de propiedad, trabajar la memoria, pensar el mundo laboral, el cuidado del planeta, erradicar las violencias patriarcales, bailar, compartir lecturas, definir la época para pensar estrategias hacia una vida más justa y bella”.
Un niño observa un libro en un estand de la Feria del Libro Infantil y Juvenil. (Xinhua/Martín Zabala) Víctimas perfectas, del palestino Mohammed El-Kurd; Antiintelectualismo de Estado. De la acusación de wokismo al chantaje del antisemitismo, de Érica Fassin; La gran violencia, de Maurizio Lazzarato; y La tierra da, la tierra quiere, de Nego Bispo, son cuatro ensayos de Tinta Limón que Skliar subraya, de cara a esta feria.
Entre las actividades, se destacan las charlas de las 17, de la antropóloga Rita Segato junto a la activista y abogada Danú Contijo, y la de las 17 y 35, a cargo de Lucrecia Martel. Sea en Palermo o en Flores, libros y lectores vuelven a matchear en el espacio público.









