La Escuela N°40 Mariano Moreno de San Cristóbal, Santa Fe, volvió a entrar en alerta a seis meses del tiroteo donde murió baleado el joven Ian Cabrera Núñez (13), cuando una estudiante encontró en Internet fotos de uno de sus compañeros empuñando un arma.
La denuncia fue realizada este miércoles por la chica en el colegio y derivó primero en un llamado al 911 y luego en una denuncia ante la Justicia, junto a una investigación por presunta intimidación pública.
De acuerdo a la reconstrucción que realiza el diario La Capital de Rosario, la chica vio la foto de su compañero con un arma en un canal de difusión de WhatsApp.
Los investigadores avanzaron con entrevistas a los miembros de la comunidad educativa para tener más información sobre el joven señalado. Luego allanaron su casa, donde vive junto a su madre.
Allí secuestraron un teléfono celular y una tablet. También fueron a la casa de uno de sus familiares, donde un adulto entregó voluntariamente un revólver calibre .22 sin municiones.
El adolescente es investigado por intimidación pública, mientras que el dueño del revólver fue imputado por tenencia indebida de un arma de fuego, aunque quedará en libertad.
Ian Cabrera Ñúñez fue asesinado el 30 de marzo de este año por la mañana de un disparo de escopeta 12/70 realizado por un compañero de la escuela N° 40 “Mariano Moreno” de San Cristóbal, un pueblo de 15 mil habitantes ubicado al norte de Santa Fe.
El tirador, de 15 años, entró con el arma escondida en una funda de guitarra y se dirigió al baño. Los disparos ocurrieron antes del izamiento de la bandera en el patio interno.
De acuerdo al testimonio de los alumnos presentes en el lugar, el primer tiro se produjo en un baño y allí habría herido a Ian. Luego, relataron, le volvió a disparar. Todo indica que fue una víctima casual: el chico ingresó al baño en el momento en que el tirador se preparaba para iniciar su ataque.
Luego el agresor siguió efectuando disparos en un patio interno en el que los estudiantes suelen juntarse antes de salir al patio externo donde saludan la bandera. «Quería matar a todos», contó Axel, uno de los estudiantes.
Finalmente fue reducido por personal del colegio, que logró sacarle la escopeta.
El atacante se encuentra actualmente en libertad condicional.










