El Vaticano ha difundido este viernes las primeras imágenes del Papa tras su operación del pasado martes, en las que se le ve celebrando misa en una sala habilitada en el hospital Gemelli de Roma, donde está ingresado. De este modo, transmite una idea de normalidad, que también señala el parte médico del día, conocido a las dos de la tarde. Tras la extracción de un tumor maligno del pulmón derecho, el boletín confirma su recuperación tras la intervención: “Al Santo Padre se le han realizado esta mañana un análisis de sangre y una radiografía de tórax, que han confirmado la mejoría constante de sus condiciones generales”.
La nota ha sido breve como de costumbre, pero en un segundo párrafo el Vaticano ha querido incluir una clara mención a que León XIV, de 71 años, ya está en condiciones de trabajar y, por tanto, está despachando sus asuntos como hace habitualmente: “Han continuado las sesiones de fisioterapia respiratoria. La recuperación posoperatoria le permite realizar sus actividades cotidianas con total autonomía”. En el lenguaje vaticano, es una señal al exterior, para propios y extraños, de que el Papa sigue al mando, ante la preocupación sobre el futuro de su mandato que ha supuesto su hospitalización.
La Sala de Prensa vaticana ha comunicado también por la tarde que León XIV ha recibido al cardenal filipino Luis Antonio Tagle, decano del colegio cardenalicio, y al italiano Baldassare Reina, vicario general de la diócesis de Roma. León XIV ya fue visitado el jueves por Paolo Rudelli, sustituto de la Secretaría de Estado del Vaticano, el número dos de este organismo. Es decir, mantiene reuniones de trabajo.
Durante los últimos días también se han sucedido como siempre los nombramientos de obispos, anunciados en el tradicional boletín de mediodía de la Santa Sede. De hecho, este viernes se ha hecho pública la designación de los nuevos obispos auxiliares de Madrid, Fernando Murga Gómez y Andrés Martínez Esteban.
En un segundo comunicado de este viernes el Vaticano ha añadido que a mediodía el Papa ha celebrado misa en un salón habilitado en el décimo piso del hospital Gemelli, cuyas fotos ha difundido minutos más tarde. “Ha asistido el personal médico y de enfermería del hospital, que se encontraba fuera de servicio, y la Gendarmería del Estado de la Ciudad del Vaticano. En su homilía, el Papa ha dado las gracias a todo el personal, médicos, enfermeros y auxiliares, por su labor diaria al cuidado de los enfermos, y especialmente por todo lo que han hecho y siguen haciendo por él”, ha explicado la nota.
El secretario de Estado, Pietro Parolin, ya avanzó el jueves que León XIV podría hacer su primera aparición pública el próximo domingo: “Si está mejor, creo que rezará el Ángelus desde el Gemelli”. Como hicieron anteriormente Juan Pablo II y Francisco (Benedicto XVI nunca pasó por el hospital), el Pontífice se asomaría a una ventana o balcón del hospital para el tradicional rezo de mediodía que suele hacer desde su apartamento en la plaza de San Pedro.
“Dependerá un poco de la marcha de la convalecencia, parece que le han dado cinco días, así que si el fin de semana está mejor creo que rezará el Ángelus desde el Gemelli”, fueron las palabras de Parolin.
León XIV, que permanecerá ingresado al menos una semana y tiene la agenda suspendida hasta el día 20, fue operado el martes tras la detección de un nódulo en un pulmón, que resultó ser un tumor maligno, según confirmó esa misma noche el Vaticano. El tejido era un adenocarcinoma y fue extraído totalmente, y ahora está siendo analizado para determinar un diagnóstico preciso y el tratamiento a seguir. Si ha sido extirpado en un estadio inicial puede que la intervención haya resuelto el problema. Si, por el contrario, el cáncer se ha extendido, el Pontífice requerirá quimioterapia, radioterapia o inmunoterapia. Es algo que se sabrá en un plazo de entre 10 y 14 días después de la operación, calculan los expertos. Es decir, entre el 23 y el 27 de octubre.
Hasta entonces, la situación en el Vaticano es de gran incertidumbre sobre el futuro. De entrada, cabe la posibilidad de que se suspenda el viaje que el Papa tenía previsto a Uruguay, Argentina y Perú, del 6 al 17 de noviembre. Hasta el momento se mantiene en pie, pero las dudas sobre el estado de salud del Papa impiden hacer previsiones.
Parolin también habló de ello el jueves, en una charla con los periodistas: “Es un viaje largo y exigente, y dependerá de los médicos. Dependerá de cómo evolucionen las cosas. El Papa aún no se ha pronunciado al respecto, así que primero debemos esperar a que regrese del hospital y luego, según lo que digan los médicos, veremos si puede viajar o no, y emprender un viaje tan largo y exigente como el que se avecina en Latinoamérica. La decisión inicial cuando el Papa fue hospitalizado fue que el viaje continuaría según lo previsto, así que imagino que si todo va bien, si la situación se desarrolla como se preveía inicialmente, el viaje se llevará a cabo. Ahora no podemos prever si habrá algún imprevisto”.










