Eduardo Varela tiene 39 años, es árbitro de la Primera División del fútbol uruguayo desde hace cuatro temporadas, y tiene una empresa familiar que se dedica a la venta y el mantenimiento de matafuegos. Sin embargo, a su joven biografía habrá que agregarle una particularidad que puede llegar a quedar para siempre en los libros del fútbol: es el primer referí que sacó una tarjeta electrónica a nivel profesional.
La insólita imagen se vio en el duelo entre Nacional y Rentistas, que terminó en victoria del multicampeón montevideano por 3-0. Al margen del resultado, las miradas del encuentro estuvieron depositadas en Varela, y no precisamente por las polémicas que giraron alrededor del partido.
Es que el colegiado no llevaba las tradicionales tarjetas de material plástico o acartonadas, que acompañan al deporte más popular del mundo desde hace décadas. En cambio, más acorde con los tiempos del VAR, el árbitro mostró las amarillas y las rojas con la ayuda de un dispositivo electrónico similar a un celular.
«Nos fuimos a cenar con mi mujer y me mandaban todos los memes, me mataba de la risa», contó Varela en Minuto 1, ciclo de Carve Deportiva, un clásico de la radio uruguaya. Es que la secuencia era muy llamativa porque cada vez que tenía que amonestar a alguien el bueno de Varela sacaba el aparatito y apretaba unos botoncitos, como si estuviera chateando con alguien en pleno partido.
Sin embargo, la tarjeta virtual va más allá de las bromas porque tiene argumentos como para que en algún orden del fútbol mundial sea considerada como una herramienta realmente útil. Y el mejor ejemplo lo dio alguna vez el invento argentino del spray en la distancia de las barreras.
«Es impresionante, te facilita todo… Si vos lo mirás, es como un celular, pero tenés dos botones, uno amarillo y otro colorado. Y en la pantalla hay otro botoncito con el que explorás cada equipo y los jugadores», describió Varela, que de esta manera le dice adiós a los lápices, las anotaciones y las confusiones, porque su informe se transfiere a través de la app a sus asistentes y al Comet que coordina todo lo reglamentario.
El árbitro reconoció que hay un sector del fútbol que no está muy de acuerdo con la innovación: «Se pierde la escencia de la tarjeta, ese tarjetazo fuerte, lo entiendo… pero es una ayuda muy positiva».
Allí se anotan también los cambios, y está pensado para que en algún momento esté conectado con el VAR. «Está buenísimo. Entiendo que haya críticas, pero rescatemos que es uruguayo. Si esto lo sacaban el otro día en la Champions, en el partido del City contra el PSG, estaríamos todos enamorados», comentó el referí.
Eso sí, hay un factor que tendrán que mejorar. La luz amarilla o roja se ve de un solo lado, porque la parte trasera es negra, y en los partidos con la luz del día también costará que sea visible para los espectadores. «Eso es algo que ya planteé, se le podría poner una luz led alrededor, mi familia estaba en la cancha y me dijo que no se veía muy bien», reconoció Varela, el árbitro que pudo haber entrado en la historia.










