Daniela Villalba era «la persona más buena y dulce», según sus amigas. La joven de 28 años tenía el sueño de comprarse una casa para estar con su hijo y su mamá. Pero todo se derrumbó este miércoles cuando la encontraron asesinada en su departamento del centro de Córdoba Capital.
El crimen de Daniela conmociona a Córdoba. Una de las razones es por cómo fue descubierto, ya que gracias a una valija ensangrentada con su nombre y a la posterior denuncia de una de sus amigas, se llegó a conocer que Villalba había sido asesinada.
El cuerpo fue hallado en la cama de su departamento recientemente alquilado, sobre la calle Boulevard Las Heras al 200, en el barrio Cofico de Córdoba. Ese mismo barrio tiene otro antecedente trágico. A unas 20 cuadras de allí fue asesinada la adolescente Agostina Vega (14) en mayo de este año.
Desde el lunes a la noche no se sabía nada de Daniela. Sus allegados y, en especial, una amiga, no recibían respuesta de ella desde entonces. El martes los recolectores de basura descubrieron y alertaron sobre una valija con sangre y una peluca abandonada a unas cuadras de la casa de la joven.
Según fuentes de la investigación consultadas por Clarín, esa valija era de ella y llevaba su nombre. Lo que no revelaron fue qué había en su interior y qué tipo de rastros levantaron de la misma.
«Es difícil reconstruir la secuencia de cómo pasó todo porque no hay testigos», explicó un investigador que, por el momento, no descarta ninguna hipótesis sobre el móvil del crimen y por qué el o los asesinos se llevaron la valija.
A los encargados de la causa les llamó la atención que en la escena del crimen «fue acomodada» luego de que Villalba fuera degollada.
A su vez, al edificio se ingresa por un portero eléctrico con cámara y la puerta del departamento no había sido violentada. Estaba cerrada, pero sin llave. «Se abre desde adentro», describió una fuente.
Por eso es que la principal hipótesis apunta a que Villalba fue quien abrió, ya sea porque conocía a su asesino o fue engañada mediante algún ardid.
De acuerdo a la investigación, el homicida se llevó el celular de la víctima, las llaves y la valija, aunque esta la terminó descartando en la basura.
Lo cierto es que el hallazgo del equipaje fue el único indicio de que algo le había ocurrido. La alarma también se encendió cuando la joven no se presentó a trabajar en el local de ropa en el que trabajaba, en Jujuy y La Rioja.
El recuerdo de sus amigas
«Ella era una persona hermosa, lo más dulce, coqueta y cariñosa», describió a Clarín una amiga de Daniela. Desde el círculo íntimo de la mujer no pueden salir del horror que vivió la joven.
La amiga reconoció que Daniela era «un poco ingenua», remarcó que «ella era lo más lindo que existe» y que todavía no puede comprender lo que le hicieron.
«Se había comprado un terreno para hacer su casita para su hijo y la estafaron. Quería una casita para su mamá y su hijito en un lugar tranquilo para disfrutar», contó la mujer.
La joven madre soñaba con tener su propia casa para su hijo y su mamá.El lugar elegido era la localidad cordobesa de Salsipuedes, en el departamento de Colón, conocida por la tranquilidad de sus sierras y ubicada a unos 40 kilómetros de la capital provincial.
«El que la conocía sabía que era tremenda persona con un corazón gigante«, escribió Camila Martínez su posteo en la red social Facebook y razonó: «Nunca pensé tener que salir a marchar por una amiga».
Otra amiga también le dedicó unas palabras: «Quisiéramos creer que es un mal sueño todo esto Dani. Tenías toda una vida por delante, tantos sueños por cumplir junto a tu hijito».
Vecinas del mismo edificio donde vivía la víctima aseguraron a medios de prensa que se había mudado hacía unas tres semanas y que la vieron «con algunas personas, con unos masculinos, pero no sabría si estaba de novia».
«Le mandó mensaje a una amiga pidiendo ayuda», dijo una de las mujeres.
Fue esta amiga la que se trasladó hasta el edificio y al no obtener respuestas de Villalba denunció su desaparición a la Policía. El miércoles, los oficiales llamaron a la puerta del departamento de Boulevard Las Heras al 200 y terminaron derribando la puerta.
El departamento estaba en orden y el cuerpo en el dormitorio, cubierto con una sábana, sobre la cama. Los peritos advirtieron a simple vista que presentaba heridas cortopunzantes en el cuello y en los brazos.
Según las primeras estimaciones de los médicos forenses, el crimen fue cometido durante la noche del lunes, aunque el fiscal de la causa, Pablo Camacho, aguarda para las próximas horas los resultados de la autopsia.
«Estamos muy consternados y esperemos que se haga justicia, que las cámaras lo encuentren. Tiene que salir algo, él tiró la valija, algo tiene que salir en cámaras», concluyó la amiga de Daniela.









