Inflación, primas de riesgo, petróleo, inteligencia artificial y una elevada dosis de política a ambos lados del Atlántico. El menú de las reuniones que afrontan esta semana los banqueros centrales de la zona euro y Estados Unidos apunta a una indigestión por sobredosis informativa. Pese a ello, no se esperan movimientos en el precio del dinero, que los analistas sí esperan en diciembre. La atención de inversores y economistas está puesta no tanto en los números como en las palabras, en un entorno donde la política monetaria cruza su camino con la política a secas.
La política se cuela en las reuniones de los banqueros centrales en pleno repunte inflacionista










