La madre de Lucas, el bebé de apenas 12 días que murió tras el impacto de una palta en su cabeza en Quilmes, dejó de lado por un momento el enorme dolor por la trágica pérdida de su hijo y cargó contra el Municipio, al sostener que luego del incidente fatal fueron hasta el lugar «a escondidas a podar los árboles».
La secuencia trágica ocurrió a las 8 de la mañana en la calle Conesa, entre Mitre y Sarmiento. La madre acompañaba a su hijo mayor de 5 años al jardín de infantes cuando ocurrió el accidente en el ingreso al establecimiento.
“Yo estaba dejando a mi otro hijo de 5 años. En ese momento, una palta cae de uno de los tres árboles de palta que están en la vereda, que ocupa todo el hall de entrada del jardín, y le provocó múltiples fracturas de cráneo y hemorragias”, relató en diálogo con TN.
Tras el golpe que recibió su hijo, explicó que, durante la desesperación, las mamás de compañeros de su hijo la ayudaron a llamar alguien que asistiera al bebé. «Las maestras del jardín también. Pero no venía nadie”, indicó.
Sin embargo, la demora obligó al traslado particular del recién nacido. «Pasaron 30 minutos y el papá de mi nene nos acercó hasta el sanatorio, ya que el SAME no contaba con lo necesario para atender a mi bebé», recordó.
Ya en el Sanatorio de la Trinidad, el bebé fue operado de urgencia e internado en terapia intensiva con pronóstico reservado y estado crítico, pero los esfuerzos médicos no lograron revertir el cuadro y el domingo se confirmó su muerte. «No se puede estar bien con una pérdida así», lamentó la mujer.
Luego, centró su reclamo en las autoridades municipales de Quilmes, debido a una omisión estatal ante advertencias previas del propio establecimiento educativo: «El establecimiento educativo presentó varios reclamos al municipio pidiendo la poda de esos árboles, ya que hubo otros accidentes en el lugar, pero nunca fueron».
«Si hubiesen escuchado los reclamos, hoy no estaríamos lamentando la pérdida. Hay expedientes realizados desde el jardín desde el año pasado y no tuvieron respuesta alguna», enfatizó la mujer.
La indignación de la comunidad aumentó 48 horas después del episodio, cuando operarios de la comuna acudieron al lugar a cortar ramas en los árboles señalados.
Desde la municipalidad evitaron polemizar, pese a que hicieron saber que el árbol no requería de mantenimiento, que estaba en buenas condiciones y que la palta se desprendió de forma natural. En esa dirección, fuentes oficiales deslizaron que para una familia que tuvo una pérdida como la que tuvo, no hay excusa posible.
En el caso interviene la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio Número 9 de Quilmes, que caratuló la causa como “lesiones culposas”.








