La orden bajó desde lo más alto de River y fue estricta e inamovible: nadie del club asistiría a la conferencia de prensa conjunta con Boca previa al Superclásico que organiza la Liga Profesional. Por decisión del presidente Stefano Di Carlo, no se podrían acercar ni el entrenador, ni los jugadores ni los dirigentes. “Pagaremos la multa que haya que pagar”, avisaron desde la institución. Así, a pocas horas de su realización, el evento se cayó y generó malestar entre las autoridades de la AFA.
La polémica decisión se enmarca en una semana caliente en la que River resolvió elevar la guardia en medio de su enfrentamiento con la AFA, a la que considera alineada con Boca por la relación cercana entre Claudio Tapia y Juan Román Riquelme. La primera señal de esa postura más bien defensiva fue poner el foco en el arbitraje. “No quiero que me regalen nada, pero tampoco que me quiten. Nos están pasando cosas en las que por ahí hay que hacer dos o tres goles para ratificar un resultado”, advirtió Leonardo Ponzio después de la victoria ante Racing en el Monumental.
Leandro Paredes y Riquelme ya habían dado el visto bueno para participar de la conferencia prevista para este viernes en el predio Lionel Andrés Messi de Ezeiza. Por el lado de River, en tanto, se había buscado la presencia del capitán Nicolás Otamendi y del propio Di Carlo. Pero la confirmación del faltazo llegó el jueves por la tarde, cuando las autoridades de la Liga Profesional ya comenzaban a montar el escenario. El evento había sido promocionado a comienzos de semana y las acreditaciones para la prensa ya estaban cursadas.
La intención inicial de River era que la foto -en soledad- de Riquelme, Paredes y Tapia quedara expuesta sin representantes del club de Núñez. La idea era marcar distancia y dejar en evidencia, desde su perspectiva, la sintonía entre la conducción de la AFA y el conjunto xeneize. Sin embargo, antes de que esa imagen pudiera concretarse, la Liga Profesional optó por cancelar el acto.
El antecedente inmediato se remonta al 17 de abril, cuando Di Carlo y Gonzalo Montiel sí participaron de la conferencia y coincidieron allí con Tapia, Paredes, Riquelme y el árbitro Darío Herrera. En aquella oportunidad, al presidente de River -que días antes había renunciado al Comité Ejecutivo de la AFA, aunque luego regresó- se lo notó incómodo. Después, el Superclásico terminó con victoria de Boca por 1-0, gracias a un penal convertido por Paredes, en un partido atravesado por la polémica: Herrera y el VAR, a cargo de Héctor Paletta, no sancionaron un claro penal de Lautaro Blanco sobre Lucas Martínez Quarta.
Horas después del rechazo de River, la Liga publicó un comunicado en el que avisó que cómo fueron los acontecimientos. «Al igual que en todos los torneos, este evento se venía trabajando desde hacía varios meses: se trata de un compromiso habitual que todos los clubes asumen al inicio de cada temporada, especialmente en el caso de los clásicos, y algo que se realiza desde hace varios años e incluso está reglamentado y aprobado por todas las instituciones», informaron. Y cerraron: «Estas conferencias se realizan semanalmente para desdramatizar y para generar contenido de alcance internacional. Inclusive, hay compromisos comerciales que benefician a los clubes. Por eso la Liga Profesional de Fútbol lamenta la actitud de River, que evidentemente no adhiere al leit motiv de estas conferencias, que es ‘rivales, no enemigos’».
Ahora, con un nuevo Superclásico en el horizonte, River eligió no sentarse a la mesa que le propuso la Liga Profesional, el mismo día en que, en reunión de Comité Ejecutivo, propuso volver a los torneos de 20 equipos. El faltazo, entonces, no fue un simple gesto protocolar: se convirtió en otra señal pública de una disputa que excede largamente lo que sucede dentro de la cancha. En Núñez buscan dejar en claro que no están dispuestos a mirar hacia otro lado, mientras la tensión con la AFA suma un nuevo capítulo justo antes del partido que paraliza al fútbol argentino.
El descargo de la Liga Profesional
La Liga Profesional de Fútbol anunció la suspensión de la habitual conferencia de prensa previa al Superclásico entre Boca y River, luego de que el club de Núñez comunicara, a menos de 24 horas de su realización, que no participaría del evento. Según explicó la LPF en un comunicado, la actividad estaba prevista con la presencia de un jugador de cada equipo, aunque inicialmente se había evaluado la posibilidad de que asistieran los entrenadores. Sin embargo, ante la falta de definiciones por parte de River, se había decidido avanzar con la participación de los capitanes. La Liga aseguró que mantenía conversaciones con ambos clubes desde hacía 15 días para organizar el encuentro, que forma parte de los compromisos asumidos por las instituciones al comienzo de cada temporada.
La decisión de River provocó el malestar de la Liga Profesional, que recordó que estas conferencias están reglamentadas y cuentan con la aprobación de todos los clubes. Además, destacó que buscan desdramatizar los clásicos, generar contenido de alcance internacional y cumplir compromisos comerciales que también benefician a las instituciones. “La Liga Profesional de Fútbol lamenta la actitud de River, que evidentemente no adhiere al leitmotiv de estas conferencias, que es ‘rivales, no enemigos’”, concluyó el comunicado, con un fuerte cuestionamiento a la postura del Millonario.
El comunicado completo
Con el Superclásico en el horizonte del Torneo Mercado Libre Clausura 2026, el Club Atlético River Plate comunicó la decisión de no participar de la habitual #ConferenciaLPF previa al Boca – River, a menos de 24 horas para su desarollo. En la misma, y como viene sucediendo a lo largo de todos los campeonatos, iban a participar un jugador del Xeneize y otro del Millonario.
Al igual que en todos los torneos, este evento se venía trabajando desde hacía varios meses: se trata de un compromiso habitual que todos los clubes asumen al inicio de cada temporada, especialmente en el caso de los clásicos, y algo que se realiza desde hace varios años e incluso está reglamentado y aprobado por todas las instituciones.
En esta ocasión, incluso, se había planteado la posibilidad de que asistieran los directores técnicos de ambas instituciones, pero ante la falta de definición por lado del Millonario y para continuar con el normal desarrollo y logística del evento, se decidió avanzar con la habitualidad de la asistencia de los capitanes del plantel. Incluso así, River no dio más respuestas al respecto.
Desde hace 15 días, la Liga Profesional de Fútbol mantiene contacto permanente con ambas instituciones para garantizar el normal desarrollo de la actividad y poder dejar un mensaje a todos los socios e hinchas a través de un espacio con los medios.
Estas conferencias se realizan semanalmente para desdramatizar y para generar contenido de alcance internacional. Inclusive, hay compromisos comerciales que benefician a los clubes. Por eso la Liga Profesional de Fútbol lamenta la actitud de River, que evidentemente no adhiere al leit motiv de estas conferencias, que es “rivales, no enemigos”.









