En España hay aproximadamente 17.850 cementerios. La mayoría son públicos, aunque también los hay privados, se desconoce cuántos. Ante la falta de registros oficiales, la cifra es una estimación de la Asociación Nacional de Servicios Funerarios. Una realidad no muy conocida es la notable conflictividad relacionada con la gestión de las sepulturas. Muchos de estos conflictos son resueltos en el ámbito administrativo o con mediación, si bien una parte termina en los tribunales. Algunos cementerios, incluso, cuentan con sus propias asesorías jurídicas, prueba de que el trabajo legal no falta en este nicho.
Los cadáveres no se heredan
Un juez de Gran Canaria tuvo que aclarar este verano que un cadáver no puede ser parte de una herencia. En este peculiar caso, una de las hijas del finado, menor de edad, intentó sacar a su padre del panteón familiar sito en la localidad de Santa María de Guía de Gran Canaria. Según la hija, el padre nunca hubiera querido descansar en el lugar elegido por sus familiares. Pero como el resto del clan se negó, la cuestión se enconó y terminó en vía judicial. El juez dio la razón a la familia: la condición de heredera no inviste a la hija de “un derecho a decidir a su libre arbitrio dónde se entierran o no los restos de su padre”.









