«Ni siquiera en nuestros mejores sueños lo hubiésemos imaginado», resumió el francés Arthur Rinderknech, quien animará este domingo la final del penúltimo Masters 1000 de la temporada en Shanghai frente a su primo monegasco Valentin Vacherot, tras eliminar a dos «pesos pesados» como el ruso Daniil Medvedev y el serbio Novak Djokovic, privándolos de repetir corona en este torneo.
«Es realmente un sueño y todavía no comprendo cómo se hizo realidad», agregó Rinderknech, 54° del ranking de la ATP, tras derrotar por 4-6, 6-2 y 6-4 a Medvedev, decimoctavo del escalafón y campeón del certamen en 2019, tras dos horas y media de juego.
Pero si el triunfo del francés resultó llamativo, más sorprendente resultó el que conquistó su primo Vacherot, de 26 años, que inició su recorrido desde la qualy tras haber llegado a Shanghai en el puesto 204 de la clasificación y este sábado dio cuenta de una leyenda como Djokovic, quinto del mundo, ganador de este torneo en 2012, 2013, 2015 y 2018 y finalista en la pasada edición.
El único tenista varón en conquistar 24 coronas de Grand Slam y 100 títulos en el circuito quedó a las puertas de volver a disputar la final en busca de su 40° consagración en un Masters 1000 al caer en sets corridos ante el monegasco con parciales de 6-3 y 6-4 en una hora y 43 minutos. «No te retires», le pidió el vencedor al ilustre derrotado.
Nada que hacer hoy para Nole, de 38 años, que padeció este año en Shanghai y este sábado volvió a necesitar de la asistencia del fisioterapeuta por una dolencia en la zona lumbar en su duelo con un rival 12 años más joven que sacó pasaje a su primera final en el circuito y no celebró como hubiese merecido semejante triunfo por respeto a su rival.
Una verdadera hazaña logró el monegasco, quien al final del partido confesó: «No soy consciente de lo que sucedió y no tengo palabras para definirlo. Esto es una locura, una experiencia increíble haber jugado con Novak, de quien tengo muchas cosas que aprender», reconoció.
«Fue muy divertido y sabía que muchos no querían que ganara porque a Novak lo adoran aquí, donde se consagró campeón en cuatro ocasiones. Cuando enumeraban los títulos que logró en su impresionante carrera durante su presentación, realmente me perdí», agregó el monegasco en un gesto de reconocimiento a la dimensión de su adversario.
«Hoy voy a disfrutar de este momento y después pensaré en la final de mañana», completó Vacherot, que camino a la definición dejó atrás a rivales como el kazajo Alexander Bublik y el danés Holger Rune, aunque sin dudas el triunfo frente a Djokovic no se lo olvidará jamás.
Pase lo que pase el domingo, el tenista sensación de esta edición escalará meteóricamente 150 puestos en el ranking a partir del lunes y se meterá entre los mejores 40 del circuito en caso de consagrarse, aunque para ello deberá superar a un Rinderknech que también buscará su primer título como profesional tras eliminar a Medvedev.
El francés salió al ruedo en segundo turno, tras celebrar el triunfo de su primo, con quien luego de su victoria frente al ruso comentó: «Compartimos horas y horas de tenis, pero nunca antes nos habíamos enfrentado. Pase lo que pase mañana, siento que los dos habremos ganado y eso es lo más importante de todo».
Rinderknech también mereció instalarse en la final de este torneo en el que entre sus «víctimas» se destaca el alemán Alexander Zverev, tercero del ranking, en tercera ronda, el checo Jiri Lehecka (19) y el canadiense Felix Auger-Aliassime (13) en cuartos de final.
Este domingo será una final inédita y «en familia» entre dos que irán por la gloria y por el trono que dejó vacante el italiano Jannik Sinner, número dos del mundo que se vio forzado a abandonar en tercera ronda en el tercer set del partido que animaba con el neerlandés Tallon Griekspoor (31), debido a los calambres que lo afectaron.
Sin el español Carlos Alcaraz, líder del ranking, quien tras conquistar el US Open y el ATP 500 de Tokio decidió tomarse un descanso, Shanghai coronará a un campeón inesperado en una edición signada por las lesiones y las deserciones de varios candidatos como consecuencias de las inclemencias climáticas que hicieron estragos.
También lo hicieron Rinderknech y Vacherot, que se ganaron con autoridad un lugar en la definición del torneo y ya se consagraron, como advirtió el francés en la previa, pase lo que pase este domingo.










