El juez Alejandro Soñis, ante el pedido de la Fiscalía, le dictó tres meses de prisión preventiva por peligros de entorpecimiento. El fiscal Juan Carlos Caperochipi imputó a Carlos Zalazar por tentativa de homicidio agravado por alevosía.
Este martes en Oficina Judicial del barrio Roca se llevó adelante la audiencia de control de detención que tiene como imputado a un “canillita”, Carlos David Zalazar, con relación a una “tentativa de homicidio agravado por alevosía” de un trapito que tuvo lugar este lunes a la noche en el barrio Industrial.
Los representantes de fiscalía, Juan Carlos Caperochipi, fiscal general y Alan Larrue, funcionario de fiscalía, solicitaron se declare legal su detención, se le formalice el hecho y se dicte su prisión preventiva con base en la existencia de los peligros procesales de fuga y entorpecimiento de la investigación.
Por su parte, el defensor público, Gustavo Oyarzún, no se opuso a la legalidad de la detención, ni a la apertura del hecho, pero sí al dictado de la prisión preventiva, pidiendo su libertad con medidas sustitutivas.
Finalmente, el juez penal Alejandro Soñis no hizo lugar a lo solicitado por el defensor y resolvió declarar legal la detención del imputado, formalizando el hecho en su contra, dándolo por anoticiado del mismo y por asegurada su defensa técnica.
Soñis dictó la prisión preventiva de Zalazar por el plazo de tres meses, entendiendo que existían los peligros procesales esgrimidos por los representantes de fiscalía.
La agresión tuvo lugar en avenida Hipólito Yrigoyen y Gatica, en donde Zalazar según se investiga por razones que se tratan de establecer, roció con combustible al «trapito» y lo prendió fuego en las piernas, ocasionándole graves quemaduras que derivaron en la hospitalización de la víctima.










