A una semana del accidente ocurrido en una escuela de Pergamino, este miércoles ocurrió exactamente lo mismo esta mañana en un colegio de Palermo, en el que cinco personas resultaron heridas. Con el correr de las horas, además de los detalles del infortunio también se difundió un video del momento de la explosión, que intentaba recrear la erupción de un volcán pero terminó en un desastre: en el recorte se observa la gran magnitud de la llamarada que dejó quemaduras de diversa gravedad a los lesionados.
Otro experimento de química que falla, aunque no por falta de reacción sino todo lo contrario: una reacción química desmedida. Este miércoles por la mañana se llevaba a cabo una feria de ciencias en el Colegio Guadalupe, en el barrio porteño de Palermo, a la que asistieron tanto alumnos y profesores como padres. Antes de las 10 se llevó a cabo un experimento doblemente peligroso, por la meticulosidad requerida para manipular materiales inflamables y por el reciente caso de Pergamino, del que apenas se cumplió una semana: el experimento del volcán.
A las 10.23 de la mañana, el SAME ya estaba trasladando a tres alumnos de 16, 14 y 13 años a los hospitales Gutiérrez y Fernández. Una madre sufrió quemaduras en sus manos, pero fue atendida en el lugar. En tanto, un adolescente de 16 años fue internado en el Gutiérrez, donde permanecía esta tarde en estado reservado con quemaduras en la cara y en el pecho, y permanece intubado porque también tiene comprometidas las vías respiratorias
Lo que sucedió en ese interín, el accidente, se conoció por un video difundido en las últimas horas. Se trata de un recorte reproducido desde un celular, en el que se observan tres bultos en el piso, junto con otros elementos alrededor, en apariencia inertes, por un instante.
Pero en cuestión de microsegundos, todo se transforma en una llamarada de color rojo y naranja intenso, con motas negras. Fue el primero de los bultos desde el que comienza la chispa, que sería un mortero de química.
Según la pericia de la Policía de la Ciudad, la explosión tuvo origen en la inflamación de vapores de alcohol etílico en contacto con esa llama libre inicial, proveniente del mortero. El estallido fue tal que alcanzó a esas cuatro personas heridas.
En diálogo con TN, Federico, un estudiante de tercer año del Colegio Guadalupe, aportó detalles de las consecuencias inmediatas del accidente: «El chico (de 16 años) se prendió fuego de pies a cabeza. Estaba al lado mío, vi que se prendió fuego entero».
Además, comentó que un profesor corrió a buscar un guardapolvo para intentar extinguir el fuego en el alumno más comprometido. Una madre añadió al mismo medio: «Vieron a un par de nenes con la ropa incendiada corriendo en el patio».










