El conflicto entre el Gobierno de Milei y el Hospital Garrahan sumó un nuevo episodio este viernes. Las autoridades de ese centro de salud denunció que trabajadores de la Asociación de Profesionales y Técnicos (APyT) y de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) tomaron las oficinas de la Dirección.
La medida es para protestar en contra de los descuentos salariales hechos por las jornadas de paro. En un cartel pegado en un vidrio de la oficina se puede leer: «Dirección tomada. Permanencia hasta que devuelvan lo que descontaron».
La Dirección publicó un comunicado en sus redes sociales para denunciar que «sindicalistas y la izquierda violenta» irrumpieron en las oficinas de la Dirección Médica, «tomando al personal como rehén e interrumpiendo el funcionamiento institucional».
«La reacción de los gremios deja en evidencia que no se trata de una reivindicación laboral legítima, sino de una maniobra política con el objetivo de paralizar la gestión», señala el comunicado. «El problema es político: un sector de la izquierda intenta imponer sus intereses partidarios dentro del hospital, poniendo en riesgo la atención de miles de chicos», agrega.
El Ministerio de Salud a cargo de Mario Lugones, respaldó a las autoridades del Hospital, que «actuaron conforme a la normativa vigentes y en defensa del funcionamiento de la institución».
«La violencia nunca es el camino. El Garrahan es una institución de excelencia, vamos a priorizar su funcionamiento y a garantizar que cada niño reciba la atención que necesita», cerró la declaración del Gobierno.










