Lando Norris dio en Interlagos un paso más hacia su primer título en Fórmula 1. Falta mucho, es cierto, para la definición del campeonato, pero en Brasil el piloto inglés mostró que cuando deja de lado la presión, puede ser insuperable. Aunque aun falta que se repartan los puntos más importantes, cerró un sábado perfecto: ganó la Sprint Race a lo Mario Kart y se quedó con la 15° pole de su carrera, sexta del año.
¿Por qué a lo Mario Kart? La ocurrencia salió del propio paddock, luego de que el hombre de McLaren salpicara agua a la pista en la sexta vuelta, lo que luego ayudó a que se provocaran los choques consecutivos de Oscar Piastri, Nico Hulkenberg y Franco Colapinto. «Era un poco como Mario Kart, donde tiras la cáscara de banana por detrás. Este tipo es el más listo de la parrilla», bromeó George Russell, que completó el podio de la penúltima carrera corta de la temporada, detrás de su compañero Kimi Antonelli.
Precisamente, el primero en alertar la situación fue el italiano en la comunicación por radio con su equipo que se conoció después de que Piastri, quien venía justo detrás de él en el tercer lugar, chocara a la salida de la S de Senna, situación que se repitió segundos después con el Sauber de Hulkenberg (que pudo continuar con un alerón delantero nuevo y completar la carrera) y con el Alpine de Colapinto, que fue arreglado justo a tiempo para la qualy.
«Vi a Lando conducir muy hacia el exterior y entonces salpicó agua. La verdad es que me cayó bastante agua en la visera. Me mantuve alejado de los pianitos todo lo que pude durante la carrera, porque las condiciones eran realmente complicadas, especialmente en la salida. Cuando he visto el agua pulverizándose detrás de él, he intentado tener más cuidado para evitar un trompo o algo parecido», explicó Antonelli luego ante la prensa.
«Bueno, siempre tomas el bordillo allí generosamente», aclaró Norris, que con los ocho puntos de su victoria se alejó a nueve de Piastri. «Pero si está mojado, entonces por supuesto que generalmente quieres mantenerte alejado de los pianitos. Me alejé un poco y vi agua corriendo por la pista. Pero eso fue todo», se justificó. Piastri tampoco señaló a su compañero y se responsabilizó a sí mismo: «Fue un error tonto, en realidad, o un error desafortunado».
El australiano pudo recuperarse a la tarde en la clasificación, aunque solo le alcanzó para ocupar el cuarto cajón de partido el domingo. Desde la primera posición saldrá el auto papaya de Norris, que con un tiempo de 1m09s511 se abrazó a la pole, por delante de Antonelli, tal como había ocurrido el viernes.










