El Colegio de Abogados del Departamento Judicial de San Isidro confirmó que no habilitará la matriculará como letrada de Julieta Makintach (48), quien fue destituida este martes de su cargo de jueza tras el escándalo judicial que protagonizó en el juicio por la muerte de Diego Armando Maradona (60) al formar parte del documental “Justicia Divina”.
“Hay una vieja doctrina en el Colegio de Abogados de San Isidro que nosotros no rehabilitamos en la matrícula o no matriculamos a quienes han sido destituidos”, afirmó a Clarín Guillermina Soria, presidenta de la entidad sanisidrense.
Luego de conocerse la decisión unánime del jurado de Enjuiciamiento de la Provincia de Buenos Aires sobre la destitución de la ahora ex jueza Makintach, Soria sostuvo que la decisión se basa a que desde el Colegio de Abogados “consideramos que no cumple con los requisitos que la ley de colegiación legal le impone”.
El caso de Makintach no es el primero en que el Colegio de Abogados de San Isidro toma la drástica decisión de no habilitar la matrícula a un juez, fiscal o funcionario judicial destituido de su cargo. Ya había sucedido con el fiscal Claudio Scapolan, en 2023.
“Estamos muy conformes porque es el resultado del trabajo bien hecho. Desde el primer momento el Colegio que presido detectamos irregularidades, nos presentamos en la Secretaria de Jurado de Enjuiciamiento e hicimos la denuncia correspondiente y luego la acusación”, sostuvo Soria respecto a la destitución de Makintach.
La presidenta también contó que le pidieron formalmente al gobernador bonaerense Axel Kicillof que no aceptara la renuncia que había presentado Makintach.
“Creemos que el camino era la destitución porque eso trae como accesoria imposibilidad que la doctora Makintach pueda en el futuro ocupar un cargo judicial y a nosotros nos parecía importante que esa sea la resolución final porque es de mucha transcendencia porque se trata de ser serios a la hora de determinar que magistrados, fiscales y funcionarios que comenten este tipo de faltes no pueden volver a ocupar un cargo judicial”, destacó.
Soria sostuvo que la acusación por parte del Colegio de Abogados sanisidrense se basó en las faltas de Makintach en su rol de jueza del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N° 3, que subrogó para el juicio por la muerte de Maradona.
“Tenía que ver con su alejamiento de los valores que espera de un magistrado, del comportamiento que debe sostener y de todas las faltas que cometió. Imparten justicia y en manos de 17 millones de bonaerenses está el resultado de sus pleitos y esta no es la justicia que queremos”, sostuvo.
Por último, fue cautelosa respecto a la denuncia presentada por el abogado Rodolfo Baqué en la que señaló que los jueces Maximiliano Savarino y Verónica Di Tommaso -que integraron el TOC N° 3 junto a Makintach- también estaban al tanto de la presencia de una cámara de filmación para el documental “Justicia Divina”.
“La Corte (Suprema Corte de Justicia bonaerense) está haciendo un sumario y vamos a esperar que surge de ese sumario, si sabían o no o hasta que grado sabía de lo que estaba haciendo la doctora Makintach y lo que surja de la investigación penal. Un jury es un acto muy complejo”, finalizó.
La decisión de destituir a Makintach fue un fallo unánime del jurado presidido por Hilda Kogan, titular de la Suprema Corte de Justicia bonaerense.










