Este jueves le confirmaron a Crónica que el joven que salió despedido de un auto que volcó en “la doble trocha” a Puerto Madryn, se encuentra en terapia intensiva del hospital de Trelew, en gravísimo estado.
El muchacho no tenía el cinturón de seguridad colocado -aparentemente- y por eso el coche lo expulsó en una de las vueltas. Y hasta se sospechaba que “pudo haberle pasado por encima”.
El siniestro se registró, como lo publicó este diario, el martes alrededor de las diez en la ruta nacional 3, a unos 20 kilómetros al norte de esta ciudad, presuntamente y según dichos del conductor del vehículo, por el fuertísimo viento que soplaba en ese momento en la zona.
El coche en el que la víctima viajaba como acompañante dio al menos dos tumbos y su conductor terminó con lastimaduras en un brazo (una fractura) y lesiones en la cabeza.
El siniestro sucedió a la altura de la cárcel provincial, (del IPP); según apuntó la policía, en el kilómetro 1400. Allí, despistó el Ford Focus conducido por Matías Torres, de 29 años, y terminó a un costado de la ruta con daños en distintas partes de la carrocería, con los vidrios rotos, y el techo abollado.
A Torres lo acompañaba Gonzalo Lovera, el joven de casi 30 años que está en muy grave estado en el hospital de Trelew, intubado y con asistencia mecánica para respirar.
Ambos viven en Rawson, en el barrio San Ramón, trabajan en la pesca y ese día del vuelco viajaban hacia la localidad de Puerto Madryn.










