Doscientos noventa y siete días y 633 partidos después del lejano pitazo inicial de Ariel Penel en el estadio Brigadier General Estanislao López de Santa Fe, la 41ª edición del torneo de la Primera Nacional se cerrará este domingo en Puerto Madryn con un premio enorme en juego: el segundo ascenso a la Liga Profesional de Fútbol. En el estadio Abel Sastre, casi a orillas del Golfo Nuevo, Estudiantes de Río Cuarto visitará a Deportivo Madryn en el desquite de la final del Reducido, con la ventaja que le concede el triunfo 2 a 0 que consiguió como local ocho días atrás. El duelo comenzará a las 17 y será transmitido por TyC Sports.
Un triunfo, un empate y hasta una derrota por un gol otorgarán el boleto a Primera al conjunto cordobés. Los chubutenses necesitan imponerse por tres tantos o más para dar el salto. Si ganan por dos goles, el ascenso se resolverá, sin escalas, con remates desde el punto penal. El árbitro del encuentro será Facundo Tello, que contará con el respaldo del sistema de videoasistencia, al igual que en el choque de ida y en la final por el primer ascenso, y a diferencia del resto de los partidos de este torneo (el encargado de la herramienta tecnológica será Nicolás Lamolina).
Una muy sólida actuación y un par de oportunos goles, convertidos en el segundo tiempo por Tomás González y Juan Antonini, dieron la victoria en el choque de ida al León del Imperio, que esta temporada terminó segundo en la zona B en el tramo largo del certamen y luego eliminó en el Reducido a Patronato de Paraná, Gimnasia y Tiro de Salta y Estudiantes de Buenos Aires.
La diferencia de dos tantos no es decisiva, pero los números invitan a ilusionarse a los riocuartenses. El conjunto dirigido por Iván Delfino sufrió siete derrotas esta temporada, pero solo una vez cayó por una diferencia de más de un gol: Chaco For Ever lo batió 2 a 0 en Resistencia en un partido correspondiente a la 32ª fecha. Y su defensa ha sido una de las más sólidas del torneo: recibió apenas 24 tantos en 40 encuentros.
Con la esperanza de sepultar definitivamente las dos finales perdidas en 2021 (ante Sarmiento de Junín y Platense) y así ver a su equipo en la elite del fútbol argentino después de cuatro décadas de espera (participó por última vez en el Campeonato Nacional de 1985), un centenar de simpatizantes del Celeste despidió el jueves a la tarde en la sede del club al plantel antes de que iniciara el viaje en ómnibus de poco más de 1.200 kilómetros hasta Trelew. Allí la delegación se concentró antes de recorrer los últimos 65 kilómetros hasta Puerto Madryn.
Aquí espera ansioso el Deportivo Madryn, que pretende restañar la herida que le provocó hace 50 días la derrota por penales ante Gimnasia de Mendoza en la final por el título y el primer ascenso, en un partido que estuvo a segundos de ganar. Después de ese doloroso traspié, ingresó al Reducido en los cuartos de final y dejó en el camino a Gimnasia y Esgrima de Jujuy y a Deportivo Morón.
Así como los hinchas de Estudiantes encuentran en las estadísticas motivos para esperanzarse, también lo hacen los simpatizantes del Aurinegro: su equipo fue el más goleador en el tramo largo del torneo (anotó 45 en 34 encuentros) y convirtió su estadio en una fortaleza. Después de perder 2 a 1 con Racing de Córdoba por la segunda fecha del torneo, el 15 de febrero, nunca más volvió a caer en el Abel Sastre, donde registró 15 triunfos y tres empates. Sus últimos 10 encuentros como local se saldaron con victorias.
Para este partido, Leandro Gracián recuperará al delantero Germán Rivero, quien se perdió el duelo de ida debido a una suspensión por su participación en la reyerta que se produjo tras la revancha con Deportivo Morón. Y aguardará hasta último momento la recuperación del mediocampista Bruno Pérez, afectado por una pubalgia. Ambos son fundamentales para esta misión de remontar una desventaja de dos tantos, ya que aportaron 16 goles esta temporada: Rivero hizo nueve y Pérez, siete.
La expectativa es mayúscula en Puerto Madryn por el partido más importante en la historia de la ciudad, el que podría dar al Deportivo Madryn su primer ascenso a la Primera División y devolverle la representación en esa categoría al fútbol chubutense después de medio siglo (el último participante fue Huracán de Comodoro Rivadavia en el Campeonato Nacional de 1976). Con entradas a precios sumamente accesibles (entre 6.000 y 20.000 pesos), la dirigencia del Aurinegro espera que el Abel Sastre, que tiene capacidad para 23.000 espectadores, esté abarrotado esta tarde.









