El pasado los une, el presente los enfrenta y el hilo conductor tiene color celeste y blanco. En definitiva, Claudio Úbeda y Gustavo Costas tienen muchos puntos en común. Los dos fueron marcadores centrales, compartieron el plantel en la década del noventa y hasta fueron vecinos. Sí, cuando el Sifón se instaló en Belgrano, viajaba hasta el entrenamiento en el predio de pasteleros junto con su compañero de zaga. El destino los colocó en veredas opuestas. Este fin de semana, se jugarán el pase a la final del Torneo Clausura en un memorable mano a mano desde las 19 en la Bombonera, nada menos.
Úbeda, campeón y capitán de Racing en 2001, donde jugó 329 partidos y marcó 14 goles, hoy es el entrenador de Boca. Llegó como ayudante de campo de Miguel Angel Russo a mitad de año y, tras la muerte del entrenador, se juega la continuidad el domingo. Alcanzar la gloria azul y oro será, en definitiva, un espaldarazo para su gestión. “Lo único que me faltaba para cerrar el año era este partido, de alguna manera me lo esperaba”, le dijo el técnico de 56 años a Clarín.
Costas es un símbolo de la Academia, más allá de que ahora mismo está al frente de un conjunto que fue protagonista durante 2025. Mascota del Equipo de José, jugador que sufrió el descenso y también supo conquistar la Supercopa en 1988, tuvo tres etapas como entrenador de Racing. Casualmente, en su primera etapa, dirigió a Ubeda. Fue en uno de los momentos institucionales más graves del club, pos quiebra, en 1999/2000. Recién retirado en Gimnasia y Esgrima de Jujuy, formó una dupla junto a Humberto Maschio. Con el inolvidable Bocha dirigieron 50 partidos con 14 victorias, 18 empates y 18 derrotas.
“Entonces, ya se notaba su liderazgo”, contó Ubeda de Costas, que lo utilizó en el puesto que mejor conoce, en la cueva. Hay un partido que los marcó a ambos cuando fueron compañeros en el Racing. Fueron titulares en la Supercopa 1994, que terminó con la victoria de Gremio. Fue 3 a 1 en Porto Alegre y 3 a 3 en Avellaneda. Pedro Marchetta era el estratega de la Academia. Nacho González, hoy entrenador de arqueros del cuerpo técnico de Costas, atajaba con pantalones largos. Después, llegó Miguel Brindisi y Costas emigró a Jujuy con 337 partidos y 9 goles en el club de sus amores.
El desafío que los pone cara a cara ahora es especial para Ubeda, fundamentalmente. Porque entró en la historia de Racing con el equipo del paso a paso que condujo Reinaldo Carlos Merlo, el gran Mostaza. Y porque fue su primer y único título como futbolista. «El momento más lindo de todos los que viví fue con Racing, justamente. Cuando salimos campeones después de 35 años fue maravilloso. Además, fui el capitán de ese grupo, eso va a estar siempre conmigo, siempre muy dentro de mi corazón. Racing me marcó», dice el Sifón cada vez que le preguntan por su experiencia en Mozart y Corbatta.
El tiempo los separó y cada tanto hay charlas telefónicas, o algún WhatsApp. Ahora, hay respeto en la previa, más allá de alguna chicana que hizo el técnico de Racing en la madrugada de ayer, tras la victoria ante Tigre en los angustiantes penales. Ubeda había dicho el domingo, luego del triunfo contra Argentinos Juniors: “Yo creo que nafta tenemos bastante y estamos preparados para dar pelea. Hay que respetar a los rivales que nos toque enfrentar”, sostuvo cuando le preguntaron si tenía combustible para ser campeón.
“Nosotros vamos a ir como vamos siempre, vamos a dejar todo. El hincha de Racing ya sabe que estos chicos lo dejan todo. Sin nafta seguimos corriendo igual”, afirmó Costas. Y todos relacionaron las palabras que utilizó como un juego con su ex compañero.
“Que el hincha se quede tranquilo, ya sabe que estos chicos dejan todo y siempre que fuimos ahí también. Nosotros fuimos a muchos lados de visitante y salimos a jugar de la misma manera”, enfatizó.
El enfrentamiento más cercano data del 9 de agosto, cuando Racing visitó la Bombonera. Santiago Solari abrió el marcador a los 21 minutos del segundo tiempo y Boca logró empatarlo en el último instante con un cuestionado tiro libre de Leandro Paredes y un cabezazo goleador de Milton Giménez. Hay otro dos antecedentes con Claudio Ubeda como colaborador de Russo, el San Lorenzo-Racing disputado en marzo, cuando el Ciclón ganó sobre la hora con el gol del colombiano Jaime Andrés Peralta.
El domingo se volverán a cruzar, esta vez con el rosarino como coach principal. Y sin dudas, habrá sentimientos encontrados en el cuerpo de Ubeda, que tiene claro que las formas y las maneras -a decir de Russo- son clave para su futuro. Costas empezó el año con una vuelta olímpica, la Recopa con la que aplastó al Botafogo, y quiere terminarlo del mismo modo en Santiago del Estero en una final cicatrizante para la ilusión de la Libertadores, que se esfumó frente a Flamengo.










