En su visita a varias capitales europeas esta semana, Jean-Pierre Lacroix (París, 64 años) ha hablado de misiones de paz en marcha, pero también ha sobrevolado la idea de una por ahora inexistente, pero que está en la cabeza de todos: la que se podría crear en Ucrania tras un hipotético alto el fuego con Rusia. El secretario general adjunto de Operaciones de Paz de la ONU maneja con sumo cuidado la información de la que dispone. De Ucrania, se limita a decir que una misión internacional solo podría crearse tras el acuerdo de los dos contendientes. Sobre Líbano, que estos días vuelve a estar de actualidad por las repetidas violaciones del alto el fuego por parte de Israel, se aferra al cumplimiento de la Resolución 1701, un objetivo que reconoce que hoy está lejos.
“La duda es cómo llegar a una situación donde las necesidades de seguridad de Israel y de Líbano se vean satisfechas con un control total del territorio por el ejército libanés y sin ninguna presencia del ejército israelí. Es un objetivo que parece todavía muy lejos. Los acontecimientos de los últimos días son realmente peligrosos”, aseguraba este martes en un céntrico hotel de Madrid antes de verse con el ministro de Exteriores, José Manuel Albares.
Pregunta. Tanto Israel como Líbano acusan a la Unifil (Fuerza Interina de Naciones Unidas para Líbano) de haber fallado en sus objetivos.
Respuesta. Cada operación de paz necesita el apoyo del Estado anfitrión. En el periodo anterior no tuvimos el contexto político que nos permitiera implementar el mandato en su totalidad, en particular por el asunto de las armas de Hezbolá. La Unifil se enfrentaba a una limitación que no tenía que ver con sus capacidades, sino con la falta de apoyo de las autoridades. Ahora tenemos un contexto diferente, mejor. Líbano tiene un presidente y un Gobierno que se han comprometido con la implementación de la resolución de 1701. Pero hay mucho que hacer para llegar a ese objetivo. Estamos a medio camino.
P. Israel viola sistemáticamente ese mandato. ¿Hay que modificarlo?
R. El ciclo de violencia comenzó con el lanzamiento de cohetes hacia territorio israelí. Y ahora vemos esos bombardeos por parte de Israel. Se trata de un ciclo muy peligroso que pone en peligro el acuerdo de cese de hostilidades. Es sumamente importante llamar a las partes para que se interrumpa ese ciclo. Hay un compromiso muy claro por parte de Líbano y también de Israel. La Resolución 1701 sigue siendo la plataforma para un arreglo político.
P. Entre la población local reina la desconfianza hacia la Unifil. ¿Puede realizar su trabajo en estas circunstancias?
R. Es una situación paradójica. Nuestros cascos azules tienen en general una relación muy buena con la población. Pero también hay una atmósfera en la que reina una desinformación, según la cual la misión trabaja para los israelíes. Por supuesto, no es el caso, Unifil es una fuerza neutral.
P. ¿Cuál debe ser el futuro de la Unifil?
R. El objetivo sigue siendo la implementación total de la Resolución 1701, que es responsabilidad de Líbano y de Israel. El ejército libanés tiene una responsabilidad particular. Se ha reforzado bastante en el sur del territorio. Pero ahí tiene que hacer más. Está reclutando más soldados, en el proceso de desplegar más efectivos en la zona.
P. ¿Qué perspectivas ve de crear una misión en Ucrania?
R. Todo lo que se puede comentar sobre un posible mecanismo de verificación del alto el fuego es muy hipotético. Ahora mismo no hay un alto al fuego y nadie sabe cómo y cuándo puede haberlo.
P. Pero habrá hablado de este tema en sus encuentros con ministros europeos esta semana.
R. No tenemos un mandato. Pero no es difícil imaginar un alto de fuego. Y ahí se abren varios escenarios: de la verificación podrían encargarse varios Estados o Naciones Unidas. Por supuesto, sería necesario un acuerdo de ambas partes. Y es muy probable que este mecanismo necesitara un mandato internacional del Consejo de Seguridad. Pero en cuanto su modalidad, es demasiado temprano para tener una idea.
P. El presidente ruso, Vladímir Putin, propuso la semana pasada un Gobierno en Ucrania liderado por la ONU y con presencia de potencias internacionales. ¿Qué opina?
R. La respuesta es muy simple: Ucrania ya tiene un Gobierno legítimo.
P. La Administración de Donald Trump se ha retirado de organismos de la ONU como la OMS o el Consejo de Derechos Humanos. ¿Cómo puede afectar al organismo? ¿Teme una retirada total?
R. Hemos visto esas medidas ocasionales. Pero no tenemos una idea de cuál va a ser su política. No hay embajador de EE UU en la ONU. Tampoco tenemos los asistentes que tenían el Departamento de Estado. Y, además, la Administración Trump está en el proceso de revisar sus relaciones con las organizaciones internacionales, una revisión que durará seis meses. Estamos en periodo todavía muy transitorio.
P. Vivimos tiempos convulsos, con nuevos conflictos y amenazas al orden mundial. ¿Hacia dónde deben caminar las misiones de paz en este contexto?
R. Hay una situación paradójica en la que el multilateralismo y Naciones Unidas se ven amenazados por las iniciativas unilaterales. Pero, al mismo tiempo, los problemas más importantes de nuestra época necesitan una respuesta multilateral. ¿Cómo responder a conflictos relacionados con crimen internacional, cambio climático o desarrollo sin un multilateralismo fuerte? La gran mayoría de los Estados miembros todavía tiene un compromiso muy fuerte. Aunque muchos aspiran a un sistema reformado, en asuntos como el Consejo de Seguridad o el sistema financiero internacional.