Un intento de “justicia por mano propia” en Trelew frustrado por la policía en las inmediaciones de unas canchas de futbol. Ocurrió este sábado y el frustrado maleante está internado con el rostro desfigurado y heridas en otras partes del cuerpo.
En Trelew, en un claro caso de intento de “justicia por mano propia” a un ladrón lo salvó la policía de que entre varias personas no lo mataran a golpes, luego que atropellara a un transeúnte con un auto que había robado de una cancha de futbol, tras arrojar del vehiculo a una pequeña que se encontraba dentro.
Todo sucedió este sábado a la tarde en las proximidades del predio deportivo del “Club Ameghino”, situado camino a las chacras, en la zona sur de la ciudad y el frustrado maleante –hasta las últimas horas– se encontraba internado en el hospital con lesiones de todo tipo en distintas partes del cuerpo. El joven al que embistió también: dicen desde la policía que se encontraba en observación y que no correría peligro su vida.
La sucesión de hechos se dio antes de las 19 en un predio en el que hay varias canchas de futbol que está situado en la zona sur de Trelew, en las inmediaciones de Centenario y Oris de Roa.
Fue mientras se disputaban unos partidos de futbol, y pese a que en el lugar había policías de servicio adicional que la Jefatura de la Unidad Regional envía para evitar –sobre todo— peleas, enfrentamientos entre las hinchadas que antaño han terminado a los tiros o con alguien apuñalado. En ese marco ocurrió lo del ladrón al que quisieron “ajusticiar”.
Por lo que se pudo conocer de fuentes creíbles, porque la policía hasta este domingo no brindaba ninguna información oficial; se apoderó del vehiculo: un Volkswagen Gol de color negro, y luego de lanzar a una criatura que estaba dentro, que sería hija del propietario, buscó alejarse del predio pero cuando lo hacía se llevó por delante a un muchacho que circunstancialmente pasaba por ahí. Eso le frustró la escapatoria, abandonó el coche y provocó que varios de que se encontraban en las inmediaciones –enterados de lo sucedido—se abalanzaran sobre él buscando hacer justicia por mano propia.
Los policías que hacían adicional, también, al tomar conocimiento del hecho se dirigieron presurosamente hasta el lugar en donde al malogrado delincuente le estaban pegando y debieron interponerse entre él y los que le daban patadas en la cabeza y trompadas en otras partes del cuerpo para que no siguieran atacándolo, salvándolo de esa manera de una muerte segura.
El sujeto terminó con el rostro desfigurado, lesiones y heridas en otras partes del cuerpo y estado grave en el hospital. La nenita a la que habría arrojado el auto por suerte no sufrió consecuencias graves y el joven al que atropelló –que también fue trasladado al nosocomio– se decía que había acusado traumatismos de distinta consideración que no pondrían riesgo a su vida.
El frustrado ladrón ahora está con custodia policial en el centro asistencial donde está internado y le endilgan robo agravado con lesiones; cargo por el que deberá dar cuentas ante la Justicia una vez que se ponga bien. ¿Qué pasará con los justicieros? Todavía no se sabe qué pasos seguirá la fiscalía para identificarlos e imputarles o no una eventual tentativa de homicidio, se indicaba ayer en fuentes judiciales.










