El artefacto fue detectado por un visitante que realizaba buceo a unos 30 metros de la costa, información que fue comunicada a las autoridades policiales.
Según informó la comisaria Carolina Pauli, subjefa de la Unidad Regional Esquel de Policía, la fuerza tomó conocimiento del hecho a través de la directora de Turismo de Epuyén. La granada de mano, tipo FMK2, fue hallada a una profundidad estimada de entre 2,50 y 3 metros.
Tras la intervención de la brigada de explosivos de Esquel, se constató que el artefacto mantenía sus dos chavetas de seguridad y no contaba con el mecanismo de detonación, por lo que no representaba peligro de explosión.
Este incidente se suma a un hallazgo similar ocurrido diez días atrás, cuando otra granada de características parecidas, pero con su detonador en el interior, fue encontrada a menos de diez metros del lugar actual.
La proximidad y reiteración de estos eventos ha incrementado la preocupación entre las autoridades, quienes hasta el momento no tienen hipótesis sobre el origen de los artefactos, según la comisaria Pauli.
Ante la proximidad de la temporada estival y la inquietud generada, la Policía evalúa realizar un rastrillaje en profundidad en todo el lecho de la costa de las playas.
Esta decisión se coordinará entre la Unidad Regional, la brigada de explosivos y el municipio de Epuyén. Tras el operativo, Playa Bonita fue habilitada nuevamente, y las tareas de control se reforzarán en los próximos días mientras avanza la investigación policial.
Redactado con información de EQSnotas










