El 20 de diciembre pasado terminó la competencia oficial del fútbol argentino. Dentro de una, dos o tres décadas, los campeones de 2025 tendrán sus efemérides antes de las fiestas navideñas. Pero no siempre las competencias, aún con las desprolijidades de esta época, terminaban antes de la Noche Buena. Hubo festejos entre Navidad y Año Nuevo, y también pasados los Reyes. El domingo pasado, por caso, se cumplieron 50 años del bicampeonato de River, comandado por Angel Labruna. El 14 de agosto de 1975 cortó una sequía de 18 años sin títulos y en apenas 4 meses y 14 días, logró el bicampeonato.
Ese mismo día, en tanto, Héctor Horacio Scotta convirtió dos de los tres goles con los que San Lorenzo le ganó 3-0 a Gimnasia de Jujuy en la cancha de Huracán, por la última fecha de la ronda final del Nacional, llegó a los 28 goles en el torneo, y otra vez quedó como máximo artillero, ya que en el Metropolitano había quedado arriba de todos con 32 tantos. Fueron 60 goles en una temporada, una hazaña que nunca más un jugador repitió. Y que además, le valió la comparación eterna con el paraguayo Arsenio Erico, quien en 1937 marcó 47 tantos.
“Ese año me salieron todas. Creo que si hubiera agarrado esas racha de competiciones diferentes, tal vez habría hecho más”, le confesó a Clarín hace 8 años, en otra nota que recordó el aniversario de aquella gesta.
La cosecha del Gringo Scotta comenzó el 16 de febrero de 1975, en la primera fecha del Metropolitano. En Floresta, San Lorenzo igualó 2-2 con All Boys. A los 43 minutos, el Gringo, de cabeza, marcó el primero. En la parte final, a los 6 minutos, anotó el 2-1 transitorio. Como curiosidad, ese mismo día su hermano Néstor hizo tres goles para Racing en el empate ante Banfield 4-4.
Tras la consagración de River como campeón del fútbol argentino después de 18 años, Scotta festejó su marca individual como máximo artillero del torneo: 32 goles en 37 partidos, con este detalle: 15 de jugada, 9 de cabeza, 5 de penal y 3 de tiro libre. En el torneo San Lorenzo finalizó undécimo entre 20 equipos y anotó 56 goles, es decir que Scotta hizo el 57 % de los goles del equipo.
Cuatro meses después, en el Nacional, San Lorenzo finalizó tercero en la ronda final detrás de River y Estudiantes. El equipo hizo 52 goles y 28 fueron de Scotta (el 54 %). De los 28 gritos en 20 encuentros, el Gringo anotó 17 de jugada (uno de chilena) 3 de cabeza, 4 de penal y 4 de tiro libre. Los últimos dos goles los marcó en la cancha de Huracán, el 28 de diciembre, en la victoria por 3-0 a Gimnasia de Jujuy (uno de jugada y el otro de tiro libre). Así completó 60 goles en 57 partidos, con un promedio de gol de 1,05. El mejor registro en el fútbol argentino lo tiene el paraguayo Arsenio Erico, quien anotó 47 goles en 34 encuentros en 1937, es decir, 1,38.
“Para mí es un orgullo enorme mantener ese récord después de tantos años. Sé que Lionel Messi hizo más goles que yo, pero… ¡es el mejor jugador del mundo! Además, juega muchos torneos, la Copa del Rey, la Champions League… Nosotros ese año sólo competimos en los torneos locales”, confesó en otra nota con Clarín cuando cumplió 70 años, el 27 de septiembre de 2020. Ahora el Gringo tiene 75 años. Al año siguiente, Héctor Scotta fue convocado por César Luis Menotti a la Selección. Y mantuvo su capacidad goleadora: 5 goles en 7 partidos. Fue su única experiencia en el equipo nacional.
Scotta nació el 27 de septiembre de 1950 en San Justo, provincia de Santa Fe. Del Colón sanjustino pasó a Unión en 1969 y debutó en la Primera de la AFA en 1970. Al año siguiente, pasó a San Lorenzo y se convirtió en ídolo. En 1976 emigró al Sevilla y retornó al país en 1980 para jugar en Ferro, luego San Lorenzo, Boca, Colón, All Boys, Chicago, Villa Dálmine, San Miguel y Estudiantes de Caseros en 1988, cuando se retiró.
Fue tal la sensación que causó hace cinco décadas la marca de Scotta que la revista El Gráfico realizó una producción periodística a finales de noviembre, tras superar el Gringo el récord de Erico. La nota, escrita por el Perro Juan Carlos Mena, decía: “La misma tarde que los juntó la historia, los juntó El Gráfico”. Clarín tituló el 25 de noviembre: “El nuevo récord reanuda la vieja polémica”. La nota a Erico, que no lleva firma, aseguraba: “Unos dicen que Erico los hizo en menos partidos. Otros, que Scotta en una época donde convertir goles es más difícil”.
De los 60 goles que convirtió en 1975, Scotta siempre rescató dos. Uno, el 16 de abril, en el 4-0 a Chacarita: “Hice los 4, el primero desde casi la mitad de cancha, porque vi adelantado al arquero”. El otro, el 16 de noviembre, en la derrota por 3-2 ante Argentinos: “Fue una linda chilena”. Una semana después, superó a Arsenio Erico. El año pasado, Miguel Borja hizo 31 goles y Adrián Maravilla Martínez, 30. El delantero de Racing este año fue el máximo goleador del fútbol de Primera en Argentina y anotó sólo 22. Con 52 goles en dos años, es, lejos, el máximo goleador actual. Las comparaciones son odiosas, siempre, pero el Gringo Scotta, hace 50 años, hizo 60 goles en menos de 365 días.










