Carlos Alcaraz comenzó el año con una sonrisa luego de la polémica que generó la separación de Juan Carlos Ferrero, su exentrenador. En una exhibición disputada en Incheon, Corea del Sur, el número uno del mundo se impuso a Jannik Sinner, su escolta en el ranking de la ATP, por 7-5 y 7-6 (8-6) al cabo de una hora y 48 minutos de juego. Los protagonistas del nuevo clásico del tenis masculino, además, embolsaron dos millones de dólares.
Como era de esperar, lejos de la alta exigencia de la competencia oficial, el partido fue un show distendido pensado como puesta a punto rumbo al Abierto de Australia, que comenzará el 18 de enero. Ambos jugaron sin forzar la máquina, ofrecieron puntos espectaculares, se mostraron cercanos al público y priorizaron evitar riesgos físicos en la antesala del primer Grand Slam de la temporada.
En el quinto game del partido, por ejemplo, Sinner le cedió su raqueta a un alcanzapelotas que se lució con una derecha invertida para ganar el punto. Luego, el italiano y el español mostraron su capacidad para generar ángulos y entretener al público. Y también hubo divertidos intercambios de ambos con los fanáticos sentados en las gradas del Inspire Arena, estadio cubierto multipropósito cuya configuración se adapta a cada evento particular.
Ante 15 mil personas que colmaron las tribunas -con entradas que oscilaron entre los 100 y más de 700 euros-, Alcaraz logró el único quiebre de saque del partido en el undécimo game del primer set y cerró ese parcial por 7-5. El segundo se resolvió en un tiebreak muy ajustado en el que logró sellar la victoria pese a que su rival tuvo chances de llevar el encuentro a una tercera manga.
Jannik Sinner and Carlos Alcaraz trying to hit the most extreme angles possible during their exhibition in Seoul
They’re not real 😭😭😭
(h/t @carlosalcarazbr)
— The Tennis Letter (@TheTennisLetter) January 10, 2026
“Fue una linda experiencia. Me gustó mucho jugar acá, la gente es muy gentil y me transmitió energía positiva”, dijo Alcaraz tras el partido. “Me divertí en la cancha y fue una excelente manera de prepararme para Australia”, agregó el jugador de 22 años, quien viajará a Melbourne Park con el objetivo de convertirse en el tenista más joven de la historia en ganar los cuatro Majors (el récord todavía pertenece a Rafael Nadal con 24 años, 4 meses y 10 días, cuando ganó el US Open 2010).
“Fue fantástico jugar aquí en un estadio lleno y con un público nuevo para mí. Fue un partido relajado y tranquilo, ideal para empezar la temporada”, coincidió Sinner.
Alcaraz y Sinner, quienes se repartieron los últimos ocho títulos de Grand Slam (cuatro para cada uno), serán los grandes animadores del circuito en el comienzo de la nueva temporada: llegan como los grandes favoritos al Abierto de Australia y como los llamados a seguir marcando una época tras el ciclo del Big Three conformado por Federer, Nadal y Djokovic.. En el historial oficial, se enfrentaron 16 veces, tres de ellas en finales de GS: diez triunfos fueron para el español y seis para el italiano.
Ahora sí, empieza lo serio. Tras el paso por Corea, ambos viajarán directamente a Melbourne para terminar de afinar la preparación e intentar cumplir con el primer gran objetivo del año. El show quedó atrás; la competencia, a punto de comenzar.










