El capitulo final de la serie que inauguró el «espaldazo» de los jugadores de Estudiantes a los de Rosario Central, flamantes campeones de un torneo que no existía hasta antes de los Playoffs del último Torneo Clausura, sumó una desprolijidad más a las tantas que componen la trama. Después de que el Comité Ejecutivo de la Liga Profesional de Fútbol (LPF) aprobara la solicitud de la amnistía para los jugadores con suspensiones leves, pero que a última hora de este miércoles no había llegado al Tribunal de Disciplina de la AFA, que debe tratarlo y aceptarlo o no.
Muy feliz de haber vuelto al ruedo y llevado a cabo las primeras reuniones de Comité Ejecutivo de la LPF y de la AFA para ultimar detalles de cara a lo que será la temporada 2026.
Seguimos trabajando por un fútbol argentino cada vez mejor. ¡Gracias a quienes estuvieron presente! pic.twitter.com/8u8tDvlgrB
— Chiqui Tapia (@tapiachiqui) January 21, 2026
Burocráticamente, el pedido debe salir por correo electrónico desde la casilla de la LPF a la gerencia correspondiente, la de Órganos Jurisdiccionales que tiene a Javier Vijande Penas al frente. Una vez recibido, el Tribunal -actualmente de turno y funcionando con dos miembros, el presidente Fernando Mitjans y el vice Sergio Fernández– puede actuar en consecuencia.
Lo que espera el Tribunal es el pedido formal que, a última hora de este miércoles, no había llegado. Cuando suceda, se le dará curso a la amnistía solicitada como las últimas temporadas, con una leyenda en el encabezado que aclara: «tras considerar la solicitud presentada por el Comité Ejecutivo en relación a la propuesta de dictar una Amnistía General para sanciones leves de hasta cuatro (4) partidos de suspensión el tribunal resuelve».
La tardanza en el recorrido del mensaje es una desprolijidad más. La primera fue el título que nadie esperaba –el de Campeón de Liga-, que la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) que abrió la puerta al público de un conflicto interno del fútbol de los campeones del mundo. Estudiantes ya estaba del otro lado de la raya que divide a los clubes “amigos” de los “enemigos” y la coincidencia de enfrentar al flamante campeón Rosario Central en los octavos de final del Torneo Clausura, reavivó una vieja llama.
Si bien hubo algunas voces irónicas o contrarias a la decisión otorgar un título no anunciado, la vehemencia del presidente Juan Sebastián Verón fue tomada como un atrevimiento y desde la AFA retrucaron con el pedido del pasillo de honor en la salida del Canalla al estadio. Una mojada de oreja que el Pincha se encargó de superar con el «espaldazo» que dio la vuelta al mundo.
A veces los caprichos se convierten en cimientos de un entuerto colosal. Si la disidencia había resultado inconveniente, la rebeldía fue una declaración de guerra que se desarrolló en la red social X (antes Twitter). Por un lado, el tesorero de la AFA, Pablo Toviggino, con posteos dedicados a Verón con su filosa contundencia, replicada por otros dirigientes. Las respuestas del titular del club llegaron principalmente por los medios de comunicación tradicionales.
“Sería bueno que me lo diga todo en la cara”, dijo la «Brujita», apelando al mismo límite entre la provocación y la textualidad. También fue una manera de decir que hablando se entiende la gente, sugeriría un abogado para desmentir en esa misma afirmación un convite a la pelea cuerpo a cuerpo.
La cosa terminó con una sanción de dos fechas para los 11 jugadores rebeldes y seis meses de suspensión para Verón para ejercer como presidente en el ámbito de la AFA. Desde que en diciembre el Tribunal de Disciplina fundamentó el fallo, el radio pasillo indicaba que antes de comenzar la temporada, el mismo Tribunal eximiría a todos los futbolistas sancionados por acumulación de tarjetas amarillas o rojas leves.
Sin embargo, el círculo todavía no se cerró. ¿Por qué? La costumbre nació después de la pandemia, cuando se volvió a jugar. Luego se repitió en el inicio de cada temporada y se esperaba que en 2026 se mantuviera. La diferencia es radical, esta vez los principales «beneficiados» con un indulto serían 10 jugadores de Estudiantes, el club disidente de la AFA. Por eso cuando en enero se reunió la Mesa Directiva (que nuclea al presidente Claudio Tapia, al tesorero Pablo Toviggino, el secretario general Cristian Malaspina y al director general Gustavo Lorenzo), no pensó en esa amnistía.
¿Por qué no lo trata directamente el Tribunal de Disciplina? Porque fue justamente ese órgano el que dispuso el castigo tras recibir un detallado informe arbitral con la rebeldía de los jugadores del «Pincha» aquella tarde de domingo en el Gigante de Arroyito. La siguiente oportunidad para tramitar la indulgencia fue este miércoles 21 de enero, 24 horas antes del comienzo de la temporada, cuando se dio la primera reunión del año de otro Comité Ejecutivo, el de la Liga Profesional de Fútbol (LPF), que tiene también a Tapia como mandamás.
Se esperaba que fuera Estudiantes quien pidiera la moción de amnistía, pero el club platense fue el único de los 30 integrantes de Primera División que no se presentó a la reunión en la oficina de Puerto Madero donde funciona la LPF. “Hubo un pedido de un club por la amnistía, se pasó para el Tribunal de Disciplina para que se resuelva. No es una situación que podamos resolver nosotros, depende del Tribunal”, destacó el presidente de Lanús, Nicolás Russo, restándole importancia al tema.
Además de los 10 jugadores Estudiantes -eran 11, pero Román Gómez, lateral derecho de aquel partido por los octavos de final del Clausura, fue vendido al Bahía de Brasil-, Ignacio Malcorra y Rodrigo Fernández Cedrés de Independiente, César Ibáñez de Huracán; Ricardo “Ruso” Zielinski, DT de Belgrano; Ramón Arias, de Tigre; Guillermo Barros Schelotto de Vélez; y Jhohan Romaña de San Lorenzo, son los otros jugadores de Primera División que arrastran sanciones de la última temporada.
El encargado de hacer el pedido fue el titular de Atlético Tucumán, Mario Leito. Luego se votó y tras el interés general, se dispuso la redacción del pedido formal dirigido al Tribunal de Disciplina. Parecía, entonces, que el asunto estaba resuelto: un club pedía amnistía, el Comité Ejecutivo lo derivaba al Tribunal y, al otro día, luego de la publicación en el Boletín Oficial de cada jueves, todos los jugadores suspendidos, podían ser elegidos. Pero no.
No fueron ni Tapia ni Toviggino quienes propusieron dejarlo sin efecto. En todo caso, fueron espectadores de un desenlace que no los salpica ni lo ensalza. La demora en la resolución dejó al Tribunal en el blanco.
El berrinche del pasillo todavía tiene consecuencias. Tal vez a último momento Eduardo Domínguez pueda incluir el próximo viernes ante Independiente a Fernando Muslera, Santiago Núñez, Tiago Palacios, Facundo Farías, Leandro González Pírez, Martín Arzamendia, Edwuin Cetré, Ezequiel Piovi, Cristian Medina ni Mikel Amondarain. Tal vez recién lo pueda hacer en la segunda fecha ante Boca. O no. Sería poco lógico que la amnistía funcionara para algunos jugadores en medio de la primera jornada.
En el transcurso, César Ibáñez de Huracán concentró de cara al partido de este jueves ante Banfield, por las dudas que en un respiro de la pelea entre AFA y Estudiantes, la amnistía se cuele y le dé una alegría al resto.










