Daniel Alfredo Crisci (58) se encontraba este sábado en el balneario uruguayo de Portezuelo, conocido también como Solanas, donde se reencontró con su familia y amigos luego de haber pasado 12 horas a la deriva en el mar, en plena vacaciones.
Crisci es abogado y había llegado a esas playas de Maldonado, cercanas de Punta del Este, el 27 de diciembre pasado, aprovechando el inicio de la feria judicial de enero.
El jueves por la tarde salió de La Rinconada a dar una vuelta en la moto de agua de un amigo, una Yamaha de color amarillo, usada. Y cuando estaba solo a 200 metros de un radio que describe como absolutamente normal, se le apagó: “Cerca de las 7 de la tarde no pude volverla a arrancar y empecé a hacer señas porque estaba enfrente a la guardería donde están las motos. Ahí siempre están atentos”. Pero no lo vieron. Fue en ese momento cuando comenzó la pesadilla.
“En cuestión de 25 minutos en que cayó el sol, yo ya había perdido de vista la costa”, cuenta a Clarín, como si no precisara hacer un esfuerzo por recordar, todavía con el susto en el cuerpo. Así fue como quedó a la deriva, solamente vestido con un traje de baño y un chaleco salvavidas.
“Rompí el tapizado de la moto para estar abrigado apenas un poco más. Me abrí el chaleco salvavidas y me puse en el cuerpo y en la parte del pecho los paños para mantener el calor”, dice Crisci, al tiempo que comparte una fotografía de su reencuentro con la familia y sus amigos del viernes por la tarde en la playa. «Estoy festejando estar vivo», reconoce.
Respecto a cómo se mentalizó en ese momento, destaca: “Me dije ‘tengo que salir de acá, ver a mis hijos y pasar la noche’”.
Mientras tanto, en la costa, sus amigos y familiares lo esperaban. Fueron su sobrina y su hermana quienes alertaron de la desaparición a las autoridades.
“Nunca pensé que tendría la fortaleza para poder pasarlo, en situaciones límite ves cómo podes ver tu cabeza hacia lo negativo y hacia lo positivo”, describe Crisci y reitera: «Yo la orienté hacia lo positivo. El objetivo fue pasar la noche y volver a ver a mis hijos».
Por su parte, la Armada Nacional del Uruguay informó que el operativo de Búsqueda y Rescate (SAR) se activó a las 20.35 del jueves, luego de que la Guardia Náutica de Solanas informó a la Prefectura de Maldonado con asiento en Punta del Este que una moto de agua con un tripulante a bordo no había regresado.
“Teníamos una embarcación a punto de terminar otra operación y se fueron a Piriápolis a buscar esta moto de agua”, contó a Clarín el prefecto Sebastián Sorrigas.
Ante esta situación se desplegaron más medios de la Prefectura, que incluyeron distintas embarcaciones, como semirrígidos y lanchas versátiles; y unidades de la Aviación Naval, entre ellas un avión de patrulla marítima Beechcraft B200, un helicóptero de rescate AB-412 y un dron de vigilancia marítima equipado con capacidades adecuadas para operaciones nocturnas.
Así fue que tras varias horas de búsqueda sin contacto visual o electrónico se dispuso que zarpara la lancha patrullera ROU 15 “Río de la Plata” desde el Puerto de Montevideo, a fin de reforzar las tareas de búsqueda de largo alcance.
Crisci rompió el tapizado de la moto de agua para estar más abrigado durante las 12 horas que naufragó cerca de Punta del Este.Los factores climáticos también incidieron en el operativo dado que los comunicados de la Prefectura indicaban que “las condiciones del mar no eran las más favorables”. Había mucho viento y oleaje, recuerda el abogado.
En la noche del jueves hubo una luna creciente muy fina, que lo dejó a ciegas. “Nunca viví una oscuridad semejante”, cuenta.
“Era un una marejada tremenda, no veía dónde estaba y lo que tenía que hacer era no congelarme”, explica el turista. Una herramienta que lo ayudó fue la respiración: “Había hecho el método de las piletas de agua helada hace un tiempo porque me llevó un amigo de casualidad. Ahí me enseñaron a respirar con los brazos cruzados y a tratar de mentalizarme, y salió bien. Aunque pudo haber salido mal, tranquilamente”.
Su condición física fue otro factor que atribuye al hecho de haber sobrevivido. Deportista de toda la vida, repasa los beneficios de haber practicado yoga y haber ido al gimnasio, entre otras actividades: «Fue fundamental».
También está familiarizado con con los deportes náuticos —windsurf y kite— y prefiere deportes a vela. A las motos de agua les tiene el mismo respeto que al mar: “Andan fuerte, son para disfrutar y no hacer locuras”.
El momento del rescate
Con las primeras luces del amanecer del viernes se sumaron al operativo otras dos lanchas de la Prefectura, dos del Servicio de Rescate Voluntario (ADES) y una más de Montevideo.
Los rescatistas creen que, mientras tanto, el turista argentino -que iba sin celular, por lo que no tenía forma de comunicarse- advirtió las señales del operativo en marcha. “A la noche lo sobrevoló un avión”, contó Sorrigas y agregó: “Él sabía que lo estábamos buscando, mentalmente sabía que, más allá o acá, lo íbamos a encontrar”.
Finalmente, alrededor de las 7, los vigías de la ROU 15 lograron avistar la moto acuática y a su tripulante a unas 6 millas náuticas (11 kilómetros) de la costa de Piriápolis: “La prioridad era darle asistencia y llevarlo a puerto seguro en buenas condiciones”, relató Sorrigas.
En paralelo y después de múltiples intentos, finalmente la moto arrancó a la mañana. Y como quería irse rápidamente, Crisci navegó seis minutos hasta que se cruzó a la primera embarcación de la Armada. En este punto, el abogado aclara que en ningún momento intentó escapar o evadir a los rescatistas que lo hicieron abordar a la lancha.
Crisci a bordo de la lancha que lo trasladó hasta el puerto de Punta del Este.“´¿Necesitás atención médica?’, preguntaron cuando subí”, cuenta Crisci, quien consultó si había un médico a bordo y le respondieron que no. “Bueno, no te hagas problemas, estoy bien, debo estar un poco deshidratado, pero estoy consciente”, contestó a los equipos de rescate.
Luego, la embarcación remolcó la moto de agua hasta el puerto de Punta del Este, donde el abogado fue asistido en la sede de la Armada. Le tomaron la temperatura y midieron sus signos vitales. A menos de 48 horas del hecho confirma que su estado de salud es bueno y se siente bien: “Hoy me levanté perfecto”.
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El momento del rescate del argentino perdido en el mar cerca de Punta del Este
En cuanto a la llegada a tierra firme, el turista argentino explica que fue a pura emoción. “Reencontrarme cuando daban todo por perdido fue realmente muy movilizante. Fue un amor enorme, abrazarse y darse cuenta de que todos habíamos pasado un momento fuerte”.
Crisci tampoco se olvida de agradecer a toda la gente que lo ayudó.
Por su parte, la fiscalía interviniente todavía se encuentra realizando las pericias correspondientes a la moto de agua para determinar que desperfecto pudo haber sufrido. A su vez, la familia y los amigos del abogado, todos de la zona de Vicente López, tienen pensado donarla al equipo de rescatistas.
Por Manuela Herzel. Maestría Clarín – Universidad de San Andrés.










