Desde hace algunos días, la moda está de luto. El lunes pasado, en su casa de Roma y rodeado de su familia, murió Valentino Garavani, el último emperador de la moda. El icónico diseñador de alta costura italiano tenía 93 años y, si bien es cierto que se había retirado de las pasarelas, su presencia en el circuito de la moda, ya sea una gala o un desfile de su marca, siempre era esperada con ansias.
No cualquiera tiene a las mejores actrices de Hollywood, desde Julia Roberts hasta Anne Hathaway, a sus pies. Ni se da el lujo de pasear por Capri con Jackie Kennedy descalza, protagonizando una foto robada por los paparazzi que se volvería icónica. Después, le hizo un vestido de encaje de manga larga que usó para su boda con el magnate naviero griego Aristóteles Onassis en 1968.
Fotos: Efe/ Reuters/ Apa
Con la noticia de su muerte, desdesde Giorgia Meloni hasta Donatella Versace, sin dejar de mencionar a Carla Bruni y Valeria Mazza, entre muchas personalidades de distintos ámbitos, lo halagaron sin parar. “Para mí fue un honor, un orgullo y un momento clave en mi carrera hacer los desfiles para Valentino. Lo recuerdo perfeccionista al extremo, talentoso como pocos y el autor de los vestidos rojos más espectaculares del mundo. Con sus modelos siempre me sentí una reina”, comentó la supermodelo argentina, quien desfiló para el italiano en varias ocasiones.
Jacqueline Kennedy junto al diseñador, en 1970. Fotos: Efe/ Reuters/ ApaMeloni, la primera ministra de Italia, también destacó su aporte a la industria: “Valentino, indiscutible maestro de estilo y eterno símbolo de la alta moda italiana. Hoy perdemos una leyenda, pero su legado seguirá inspirando generaciones. Gracias por todo”.
Sus colegas no se quedaron callados. La familia Armani, a través de un comunicado, señaló su “sorpresa por la pérdida de Valentino”, que “deja un espacio inmenso en el mundo de la moda”. Giorgio Armani siempre tuvo un gran respeto por él, subrayando su maestría en la alta costura y su inigualable visión del arte de la moda.
Su socio y pareja de toda la vida, Giancarlo Giammetti, compartió su dolor en Instagram: “Hemos perdido a un verdadero maestro; siempre será recordado por su arte. Valentino no será olvidado”.
Nacido el 11 de mayo de 1932 en Voghera, en la región de Lombardía, Valentino fundó su casa de moda en Roma a finales de los años cincuenta tras formarse en París, y presentó su primera colección en 1959.
Con Anne Hathaway, una de sus grandes amigas.Fotos: Efe/ Reuters/ ApaEn tiempo récord se consolidó como uno de los grandes nombres de la alta costura gracias a un estilo inconfundible basado en la elegancia atemporal, las líneas depuradas y el icónico “rojo Valentino”, que se convirtió en su sello distintivo.
Con los años también se consagró como el rey de la alfombra roja en la noche de los Oscars. En 2001, Julia Roberts usó un vestido vintage blanco y negro de Valentino para recibir su estatuilla a la mejor actriz. Cate Blanchett también vistió de Valentino, un modelo de un solo hombro en seda amarillo manteca cuando ganó el Oscar a la mejor actriz de reparto en 2005.
El diseñador junto a su pareja, Giancarlo Giammetti.Fotos: Efe/ Reuters/ Apa
Pero Valentino no solo vistió a Hollywood. La realeza le encargó diseños sin parar. Basta con mencionar que cuando la argentina Máxima Zorreguieta se casó con el príncipe William de Holanda, llevaba un auténtico Valentino (fue idea de su suegra, la reina Beatriz). Lady Di, Rania de Jordania y la reina Isabel de España también fueron sus musas y amigas.
Siempre bronceado e impecablemente vestido, Valentino compartía el estilo de vida de sus clientes del jet-set. Además de su yate de 46 metros y una colección de arte que incluía obras de Pablo Picasso y Joan Miró, tenía un castillo del siglo XVII cerca de París, con un jardín que se decía albergaba más de un millón de rosas.
Junto a Giammetti se desplazaban entre sus casas de Roma, Nueva York, Londres, Capri y Gstaad, en Suiza, viajando con sus perritos. La pareja, además, recibía regularmente a amigos y clientes famosos, desde Madonna a Gwyneth Paltrow y Claudia Schiffer.
El vestido de Julia Roberts, una de las creaciones de Valentino, que la estrella usó para recoger el Oscar a Mejor Actriz en 2001. Fotos: Efe/ Reuters/ Apa“Cuando veo a una mujer y desafortunadamente está relajada y corriendo en pantalones de jogging y sin maquillaje… me siento muy apenado”, dijo el diseñador en una entrevista con RTL Televisión en el año 2007.
”Para mí, la mujer es como un hermoso ramo de flores. Siempre tiene que ser sensacional, siempre ser perfecta, siempre complacer al esposo, al amante, a todos”, expresó, más allá de cualquier polémica.
Valentino junto a Eva Herzigova en el festejo número 65 del Festival de Cine de Venecia. Fotos: Efe/ Reuters/ ApaCon los años, el imperio de Valentino se expandió a medida que el diseñador añadía líneas de prêt-à-porter, ropa para hombres y accesorios. Valentino y Giammetti vendieron la marca a una empresa italiana por un estimado de 300 millones de dólares en 1998. Valentino permaneció como director por otra década. En 2007, el modisto celebró su 45 aniversario en la moda con una fiesta de tres días en Roma, que terminó con un gran baile en la galería Villa Borghese.
Protagonizó retrospectivas en distintos museos del mundo, incluida una en el Musée des Arts Décoratifs, que se encuentra en un ala del Museo del Louvre en París.
Cate Blanchett con el vestido amarillo de Valentino para los Oscars 2005. Fotos: Efe/ Reuters/ ApaTambién fue protagonista de un exitoso documental en 2008, Valentino: el último emperador, que narraba el final de su carrera en la moda.
Valentino se retiró oficialmente en 2008. Su legado seguirá vivo por siempre.
Posando junto a Sarah Jessica Parker en la New York City Ballet Fall Gala. Fotos: Efe/ Reuters/ ApaLa muerte de Valentino puso un manto de tristeza en París, donde estos días se hace la semana de la moda masculina y en donde muy pronto comienza la edición de alta costura 2026.
Invitados en primera fila y figuras de la industria lamentaron la pérdida de uno de los últimos nombres imponentes de la moda del siglo XX: un diseñador italiano cuya vida laboral estuvo estrechamente entrelazada con las pasarelas de París.
Durante la Semana de la Moda Masculina, diseñadores, editores e invitados de la industria lamentaron en París la muerte de Valentino Garavani, cuya obra y legado estuvieron profundamente ligados a las pasarelas francesas. Foto: Ap“Fue uno de los últimos grandes couturiers que realmente encarnó lo que era la moda en el siglo XX”, dijo Pierre Groppo, editor en jefe de moda en Vanity Fair Francia,
“Es bastante triste, fue tan importante para la industria de la moda, y no puedo olvidar el impresionante rojo que creó”, dijo Lolo Zhang, una influencer de moda china que asistía al desfile de hombre de Louis Vuitton en París.
Roma con el último adiós
En la Fundación Valentino Garavani y Giancarlo Giammetti, figuras clave de la moda como Donatella Versace y Pierpaolo Piccioli participaron del velorio abierto para despedir al modisto italiano en su ciudad natal. Foto: ApEn Roma, mientras tanto, grandes celebridades del diseño como Donatella Versace (vestida de rojo, en homenaje a Valentino) y Pierpaolo Piccioli (quien dirigió la marca durante algunos años) despidieron al modisto en el velorio abierto que se hizo en la Fundación de Valentino Garavani y Giancarlo Giammetti.










