El Gobierno de Ecuador ha denunciado este martes que un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) intentó entrar a las instalaciones de su consulado en la ciudad de Minneapolis. A raíz del hecho, ha asegurado la cancillería ecuatoriana, ha enviado una nota de protesta a la embajada de Estados Unidos en Quito. Las autoridades estadounidenses no se han pronunciado públicamente al respecto.
Según el corto comunicado de la cancillería, los hechos ocurrieron alrededor de las 11:00 horas, hora local. Pero “los funcionarios del Consulado impidieron el ingreso del oficial de ICE a la sede consular” y garantizaron “la protección de los ecuatorianos que se encontraban en ese momento en la sede consular”. Asimismo, aseguran que activaron los protocolos de emergencia emitidos por el Ministerio de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana”.
El incidente llega en un momento crítico y en una ciudad en plena convulsión. Desde inicios de este mes, hasta 3.000 agentes migratorios federales han estado en Minneapolis y St. Paul, conocidas juntas como las Ciudades Gemelas, llevando a cabo un gran operativo para detener y deportar a la mayor cantidad de gente en el marco de la ofensiva migratoria del Gobierno de Donald Trump. Tras el asesinato de Renee Good, el pasado 7 de enero, a manos de agentes migratorios, las protestas de los residentes que se oponen a la agenda de la Administración republicana se han sucedido diariamente.
Desde entonces solo han ido en aumento. Especialmente, después de la detención de Liam Conejo, un niño, justamente ecuatoriano, de cinco años, el martes 21 de enero. Y, aún más, tras el asesinato de Alex Pretti el pasado sábado.
La deportación de Liam y su padre ha sido bloqueada temporalmente por un juez federal para garantizar que se respete el debido proceso, mientras que el presidente Trump declaró el martes que se estaba llevando a cabo una “gran investigación” sobre el asesinato de Pretti, enfermero de cuidados intensivos, a manos de agentes federales en Minneapolis. “Quiero ver la investigación. La estaré supervisando y quiero que sea una investigación muy honorable y honesta. Tengo que verla yo mismo”, dijo.
El republicano ha dado un giro en su posición ante la muerte de Pretti después de que su Administración fuera ampliamente criticada, incluso por republicanos, por haber defendido la actuación de los agentes. Trump relevó al responsable de las operaciones contra los migrantes en Minneapolis, Gregory Bovino, jefe de la Patrulla Fronteriza, defensor de los métodos más agresivos en las redadas, y los sustituyó por el zar de la frontera, Tom Homan, uno de los ideólogos de su campaña de deportaciones.
Los demócratas Hakeem Jeffries, Katherine Clark y Pete Aguilar, miembros de la Cámara de Representantes, emitieron un comunicado este martes en el que acusan a la Administración Trump de utilizar el dinero de los contribuyentes “para matar a ciudadanos estadounidenses”. También amenazaron con iniciar un proceso de destitución contra la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, si no es relevada del cargo.










