La carrera que juega Felipe Contepomi, o una de ellas, tiene que ver con algo que sucederá dentro de dos años: el Mundial que la World Rugby (WR) organizará en Australia y que ya tiene a Los Pumas clasificados tras ser uno de los semifinalistas del anterior, el de Francia 2023. El objetivo es no bajar del ranking para ser cabeza de serie y evitar compartir un grupo con una potencia en la primera fase.
El sorteo de las zonas se hará según el ranking, que actualmente encabeza el último campéon, Sudáfrica, seguido por Nueva Zelanda, Irlanda, Francia e Inglaterra, en el lugar que estaba la Argentina antes del partido del sábado pasado en La Plata, que La Rosa ganó 35-12. Los Pumas están en el sexto lugar, la última plaza para meterse en el mismo bombo, el uno, con esas selecciones y evitarlas en la fase de grupos.
El de Australia, será el primer Mundial con 24 selecciones, de manera que el sorteo que la WR realizará a fin de año con el ranking actualizado hasta el final de la ventana de noviembre, tendrá cuatro bombos con seis selecciones cada una para realizar el sorteo que ordene a los participantes de Australia 2027.
El nuevo formato contará con seis grupos de cuatro equipos, con una ronda de octavos de final agregada antes de los cuartos de final. Esto permitirá reducir la ventana del torneo de siete a seis semanas, al tiempo que promoverá un ritmo que genere impulso en toda la fase de grupos y respete el mismo número mínimo de días de descanso entre partidos, a diferencia de lo que sucedió en Francia 2023.
El día del sorteo en diciembre, el bombo 1 tendrá a la media docena de selecciones mejores ubicadas. Cada una de ellas será cabeza de serie en los grupos del Mundial, que tendrán otras tres selecciones salidas de los bombos 2, 3 y 4.
El bombo 2 tendrá a las selecciones que se encuentren entre los escalones 7 y 12; el bombo 3, con las selecciones ubicadas entre el puesto 13 y 18, mientras que en el restante, los clasificados por eliminatorias continentales y repechajes.
Por eso el partido en el Bicentenario de San Juan tiene sabor a revancha. Porque si Los Pumas ganan ante Inglaterra recomponen el orgullo, pero principalmente se alejan del último escalón, que tiene a Escocia pisando los talones. Si en diciembre queda en el segundo bombo, podría enfrentar a dos potencias antes de octavos. De eso se trata.
Esa es la carrera que juegan Los Pumas, al tiempo que Contepomi debe ensayar en paralelo su funcionamiento. Administra descansos en las convocatorias, inscribe nuevas convocatorias e intenta sostener los aciertos que se truncaron el sábado que pasó ante Inglaterra y debe corregir. Todo, con altas y bajas respecto de un partido a otro.
¿Cómo funciona el ranking la WR?
Cada partido oficial -el que Los Pumas jugaron ante los British & Irish Lions no lo fue-, suma o resta puntos para el ranking de la WR. Es decir, los tres de la ventana de julio, los seis del Rugby Championship, y la tríada final de noviembre son vitales para el ordenamiento de las selecciones.
World Rugby emplea un sistema de ranking “relativo” que pone en juego tres puntos en cada disputa. Cada selección comienza con una cierta cantidad de puntos en una escala que como máximo alcanza las 100 unidades. Actualmente, Inglaterra suma 86.72 y Argentina 82.98, cuando se enfrenten en San Juan el equipo que gane «tomará» los puntos al rival.
Rubiolo, autor de un try ante Inglaterra en La Plata, y el capitán Julián Montoya.Foto: Emmanuel Fernández
Pero hay varios factores que influyen en el cálculo. El primero, tiene que ver con el resultado del partido: la victoria suma, la derrota, resta y en caso de empate el equipo más débil gana puntos y el más fuerte los pierde.
También existe el concepto de derrota esperada de acuerdo a una gran diferencia de ranking, que no le quita tantos puntos al equipo que del que se espera una derrota. Del mismo modo, existe la «sorpresa» o «victoria visitante», con la que se obtiene mayor premio.
La diferencia de puntos en el resultado también tiene incidencia, ya que una victoria por más de 15 puntos otorga una bonificación adicional. Por menos de esa diferencia, la ganancia de puntos es menor. La localía influye: el equipo anfitrión recibe una ventaja virtual de 3 puntos en el cálculo, como si fuera “más fuerte” por jugar en casa.
En San Juan, si Argentina gana por más de 15 puntos, le puede sacar aproximadamente 0.97 puntos a Inglaterra, ajustado por localía, ranking y diferencia de puntos. Pero si gana La Rosa, por ser visitante, el efecto es mayor: podría llevarse cerca de 1.20 puntos o más, según diferencia de resultado.
En cambio, el duelo de la siguiente semana en Salta ante Uruguay no tendrá las mismas variables. A menos que los ‘Teros’ produzcan una sorpresa o empaten, no habrá intercambio de puntos en el ranking, ni bonificación por goleada amplia. El sistema está diseñado para minimizar volatilidad en partidos desiguales, lo que hace que los cambios en la tabla reflejen más las sorpresas y menos los resultados previsibles.










