La actriz Catherine O’Hara, también escritora y guionista, ha muerto este viernes. Conocida por sus papeles de la madre de Kevin en Solo en casa (Mi pobre angelito, en América Latina), por ser Delia Deetz en Beetlejuice (y también en su reciente secuela) y más recientemente por ser Patty, la satírica productora en la serie The Studio, por la que acaba de estar nominada a un Globo de Oro, ha fallecido este viernes por causas por el momento desconocidas. Tenía 71 años. El medio TMZ ha dado la noticia en exclusiva, y la revista People lo ha confirmado.
Canadiense, nacida en Toronto en marzo de 1954, O’Hara arrancó su carrera a mediados de los años setenta en la televisión. Ha participado en más de un centenar de producciones, convirtiéndose en un rostro popular de Hollywood. La televisión le trajo alegrías durante toda su vida: en 2020 ganó el Emmy, y en 2021 el Globo de Oro, por su papel de Moira Rose, la matriarca en la serie de comedia Schitt’s Creek.
La actriz tenía diversos proyectos en marcha. De hecho, el próximo martes estaba prevista su participación en un evento sobre la segunda temporada de The Studio en Los Ángeles.
A finales de los setenta, O’Hara estuvo presente en medio centenar de episodios de Second City TV, un programa de comedia que saltó del teatro —en el que dio sus primeros pasos— a la televisión y la convirtió en un rostro muy conocido. Habitual secundaria en producciones de humor, también participó a partir de los años ochenta en películas tan populares como ¡Jo, qué noche! (1985), de Martin Scorsese, Se acabó el pastel (1986), Dick Tracy (1990) y Wyatt Earp (1994).
Pero la fama global le llegó por interpretar a Kate, la aguerrida madre de Kevin McAllister, interpretado por Macaulay Culkin en Solo en casa (1990) y Solo en casa 2: Perdido en Nueva York (1992). Su relación con el actor infantil se perpetuó a lo largo de los años y, como ella misma contaba, él la seguía llamado cariñosamente “mamá”.
Colaboradora de Tim Burton, participó en Beetlejuice en 1988 y en su secuela Beetlejuice, Beetlejuice, en 2024, y puso voz a Sally en Pesadilla antes de Navidad.
Por nacimiento, O’Hara no estaba destinada a ser actriz. Nacida en Toronto, muy lejos de Los Ángeles, sus padres eran una agente inmobiliaria y un trabajador de los ferrocarriles canadienses, y su primer papel fue el de la virgen María en una obra navideña escolar. Tras estudiar y graduarse, empezó a trabajar de camarera precisamente en un teatro, lo que, como ella misma contaba en una entrevista con People hace apenas unos meses, le ayudó a descubrir el talento, a poder ver a decenas de actores sobre las tablas.
Sirviendo mesas le picó el gusanillo y decidió presentarse a algunos castings de ese teatro, aunque no lo tuvo fácil: los que luego serían sus compañeros no la animaban, más bien, le dejaban caer que era mejor que siguiera bandeja en mano. Pero ella siguió insistiendo en audiciones y más audiciones hasta que logró un papel. En ese escenario compartió espacio y guiones —y muchos ratos de improvisación— con quienes luego se convertirían en colegas para toda la vida, como Martin Short o Eugene Levy.
Esas improvisaciones sobre las tablas pasaron a la televisión para convertirse en Second City TV. Por entonces, apenas cobraba nada de ello. Le ofrecieron actuar en Saturday Night Live, y, aunque dijo que sí, finalmente volvió a Second City y nunca participó en el gran show nocturno estadounidense. Según contó en entrevistas, temió que eso le cerrara las puertas y ser tachada de vaga. El hecho de que Second City acabara en 1984 le permitió dar un pequeño giro a su carrera y pasar al cine: ahí trabajaría con Scorsese y Burton, y poco después aterrizaría en ese popular papel de Kate McAllister.
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