Hace un año, el 9 de febrero de 2025, más de 191 millones de personas de todo el mundo siguieron a través de distintas plataformas la transmisión del Super Bowl LIX que coronó a los Philadelphia Eagles. Trecientos sesenta y cuatro días después, la situación volverá a repetirse entre los New England Patriots con los Seattle Seahawks. Y lo mismo ocurre con las entradas: los fans pagan verdaderas locuras por una entrada para estar cerca de los jugadores o en la grada más alta del Levi’s Stadium de Santa Clara.
Repasemos la ficha: el partido entre New England Patriots y los Seattle Seahawks tendrá lugar el domingo 8 de febrero desde las 20.30 (de la Argentina) en el Levi’s Stadium de Santa Clara, con capacidad para 68.500 asientos y que desde 2014 es el hogar de los San Francisco 49ers de la NFL.
A días de la final, los precios de las entradas varían ligeramente según la plataforma revisada. Y las entradas para el Super Bowl LX, varían entre los 5.500 y 52.650 dólares.
En Ticketmaster, la entrada más barata se vende por 5.904 dólares para un asiento ubicado en una esquina del estadio en el cuarto nivel de altura del mismo. Pero, cuanto más cerca del campo y de los protagonistas, más caro será el ticket.
El mismo porta en línea ofrece a un lugar en un sector VIP del estadio, separado por escasos metros de la banda que ocuparán los jugadores de los Patriots. ¿Cuánto vale? ¡52.650 dólares!
Una de las aplicaciones de venta en línea del mercado secundario (reventa) que ofrece la entrada más barata por 6.120 dólares es Stubhub.com, mientras que la de mayor precio, también en un sector VIP pero en el lado de los Seahawks, asciende a 36.431 dólares.
Otra plataforma como TickPick pone a la venta entradas por un precio no inferior a 5.649 dólares en una esquina superior del estadio y que alcanza los 32.815 dólares.
Según este portal, el precio medio de los tickets es de 8.200 dólares, solo superada por el Super Bowl LVIII de 2024 en Las Vegas entre los Kansas City Chiefs y los 49ers, cuando en promedio ascendían a poco más de 9.000 dólares por boleto a diez días del partido.
En comparación, el promedio de las entradas vendidas el año pasado en el Super Bowl LIX que se disputó en Nueva Orleans era de alrededor de 8.076 dólares diez días antes del encuentro.
El costo de las entradas no ha hecho más que crecer desde la primera edición del partido por el campeonato de la NFL, que es el evento deportivo más visto en Estados Unidos.
En la primera edición del Super Bowl, en 1967, las entradas costaron de promedio 12 dólares, más de 100 dólares con el ajusto inflacionario.
En el Super Bowl XLIII, que los Pittsburg Steelers ganaron por 27-23 a los Arizona Cardinals en 2009, se superaron por primera vez los 1.000 dólares de media por entrada, que a día de hoy serían unos 1.450 dólares.
La curva de precios terminó por dispararse en la última década y media, con el récord del año pasado de entradas rozando los 10.000 dólares.
Patriots y Seahwaks reeditarán en Santa Clara el Super Bowl XLIX de 2015, donde el equipo de New England salió vencedor por 28-24.
Tom Brady, campeón en 2015 con los New England.Foto: AP
Esa final dejó un momento para la historia, tras decidirse en la última jugada gracias a una interceptación del jugador de los Patriots, Malcom Butler, a Rusell Wilson a una yarda de la zona de anotación.
Los Seattle Seahawks ya están en San Francisco
Los Seattle Seahawks llegaron este domingo a San Francisco para el Super Bowl LX de la NFL que disputarán el próximo domingo ante los New England Patriots en el Levi’s Stadium. «Los días serán un poco diferentes. La intención es mantenernos enfocados en las cosas que podemos controlar; es emocionante. Es una oportunidad para hacer algo grandioso, por lo que confío en nuestros chicos, que han estado geniales. Saben que tenemos un objetivo en mente; así que hay que salir y hacerlo realidad», afirmó Mike Macdonald, entrenador del equipo.
Macdonald, quien llegó a los Seahawks en la temporada 2024 para su primera experiencia como entrenador en jefe, se tomó su tiempo al bajar del avión para tomar varias fotografías del momento, algo que permitió que el veterano apoyador DeMarcus Lawrence fuera el primero en descender para ser ovacionado a la distancia por un grupo de aficionados.
Algo detrás apareció Sam Darnold, quarterback de 28 años.
Los jugadores de los Seattle Seahawks llegando a San Francisco listos para el Super Bowl 2026 fremte a New England Patriots.FOTO: Reuter
«Siempre busco mejorar. Lo mejor de este deporte es que ganas partidos, ganas el campeonato de la Conferencia Nacional y de todas maneras siempre hay formas de mejorar. Hay cosas en las que podemos hacerlo de manera más efectiva y qué mejor que este momento», afirmó el mariscal de campo.
Darnold, con ocho años en la NFL, es el primer quarterback de la clase 2018 del Draft, que comparte con Josh Allen, Lamar Jackson y Baker Mayfield, que arriba a un juego por la disputa del trofeo Lombardi.
Durante la semana previa al partido por el título de la NFL, los Seahawks entrenarán en las instalaciones de la Universidad Estatal de San José.
Es la cuarta vez que Seattle llega al duelo por el campeonato. Tiene una victoria, en el Super Bowl XLVIII ante los Denver Broncos, y dos derrotas, una contra los New England Patriots, de Tom Brady, la cual ocurrió en la edición XLIX; la otra sucedió en el Super Bowl XL contra los Pittsburgh Steelers.
La llegada de los Patriots
New England Patriots, flamante campeón de la Conferencia Americana, arribó este domingo a San José (California) con la confianza en que la conquista del Super Bowl LX partirá del destacado desempeño, ese 8 de febrero, de su mariscal de campo, Drake Maye. «Un entrenador es tan bueno como sus jugadores, se lo aseguro. Lo sé con certeza y gran parte de nuestro éxito está en nuestros jugadores, especialmente en nuestro ‘quarterback’, Drake Maye, quien aquí está para llevarnos a la victoria», dijo Mike Vrabel.
El equipo de New England Patriots arrivando para el Levi’s Stadium de Santa Clara, buscando llevarse el Super Bowl.FOTO: AP
Antes de viajar para enfrentar a Seattle Seahawks en el Super Bowl, Vrabel se dirigió a las decenas de aficionados que se reunieron en el Gillette Stadium, hogar de los Patriots.
A pesar de los 10 grados Celsius bajo cero de temperatura, los seguidores de New England despidieron a sus jugadores con un estruendoso grito de ‘MVP, MVP, MVP’, en referencia a la designación de Jugador Más Valioso de la temporada que esperan sea para Drake Maye, quien agradeció la confianza.
«Quiero agradecerles por todo el apoyo, lo han hecho genial en la temporada. Estamos aquí por ustedes en este gran viaje. Los quiero a todos y los esperamos aquí para celebrar en cuanto volvamos», aseveró el joven pasador de 23 años.
Maye se perdió la práctica del pasado viernes por una lesión en el hombro derecho, pero Mike Vrabel confió en que no será impedimento para que juegue en el Levi’s Stadium de Santa Claro.
A partir de este lunes el equipo se entrenará en la Universidad de Stanford.
Los Patritos ganaron todos sus títulos bajo el mando del entrenador Bill Belichick y del mariscal Tom Brady, considerado el mejor jugador de la historia.










