Flybondi y OCA serán los nuevos sponsors de Gimnasia y Esgrima La Plata. La noticia tuvo impacto en el universo político por una razón lógica: el fondo de inversión que controla a ambas compañías es COC Global Enterprise, manejado desde Estados Unidos por Leonardo Scatturice, un magnate de perfil bajo y vínculos aceitados con la Casa Rosada que consolidó su expansión en la Argentina con la adquisición de Flybondi, OCA y el Grupo Flecha. Decidido a convertirse en el zar de la logística, su desembarco en el fútbol habilita otra lectura: hace menos de dos meses, el clásico rival de El Lobo, Estudiantes de La Plata, anunció un acuerdo con Mercado Libre, la nave insignia de Marcos Galperin, el actual número uno del sector. ¿Casualidad deportiva o anticipo de una disputa entre pesos pesados?
Scatturice se fue de la Argentina hace 15 años y había estado fuera del radar mediático hasta marzo de 2025, cuando explotó el escándalo de las valijas de Laura Belén Arrieta, la empleada de una de sus empresas que ingresó al país en un avión privado sin pasar los debidos controles aduaneros. A pesar de ser un personaje ignoto, su avance simultáneo sobre transporte, correo y logística no es una novedad absoluta y remite a una forma de acumulación de poder que tuvo como máximo exponente en el país a Alfredo Yabrán.
Las historias de los empresarios son diferentes. Scatturice tiene la particularidad de tener una llegada destacada en Estados Unidos. En la actualidad está al frente de la representación argentina de la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC) y también fundó Tactic Global, una firma de lobby en Washington donde es socio del exasesor de Donald Trump, Barry Bennett.
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Sin embargo, comparte con Yabrán la capacidad de tener infinitas terminales con el poder local. En el país circulan versiones persistentes sobre su pasado como agente de inteligencia, algo que él niega, así como sobre sus vínculos con empresarios del círculo rojo como Daniel Haddad y su creciente influencia en la gestión de Javier Milei, de la mano de Santiago Caputo.
Expansión acelerada. COC Global Enterprise cuenta con una filial argentina, OCP Tech SA, que desde hace un año viene obteniendo contrataciones millonarias con el Estado. Por eso, Scatturice rechaza las acusaciones de haber sido beneficiado por la gestión libertaria. “Obtuvo más licitaciones con Cristina Kirchner, Mauricio Macri y Alberto Fernández que con Javier Milei”, respondieron a PERFIL fuentes allegadas al fondo de inversión.
Sin embargo, la principal novedad no es que Scatturice provea servicios al Estado, sino que en los últimos seis meses avanzó sobre activos estratégicos con la ambición explícita de convertirse en el líder de la logística y el comercio electrónico. No es un movimiento ingenuo. Según publicó Bloomberg, el e-commerce crece en América Latina a un ritmo 1,5 veces superior al promedio global y el mercado se encamina a alcanzar un valor total de 215.310 millones de dólares en 2026. Negocio tentador, contexto oportuno y aliados en lugares clave.
En junio de 2025 se anunció la adquisición de Flybondi por parte de COC Global Enterprise. La operación en ese momento no se terminó de comprender. ¿Por qué un magnate que tiene empresas en más de 20 países compraría una firma que es noticia recurrente por sus fallas e irregularidades? El interrogante se comenzó a despejar en diciembre, cuando incorporó al holding a la empresa de mensajería postal OCA.
Si quedaban dudas, esta semana el fondo confirmó la adquisición del Grupo Flecha, un conglomerado con ocho mil empleados, una flota de 7.500 vehículos y la red de smartlockers especializados en e-commerce más grande del país. La arquitectura quedó completa.
“Es evidente que está naciendo un jugador de peso en el mercado logístico. Cada adquisición responde a una visión estratégica: una compañía aérea combinada con transporte terrestre de larga, mediana y corta distancia. Con el correo se cubre la última milla y con los lockers se puede pensar incluso en acuerdos con plataformas globales. La sinergia es total”, reconocen cerca de COC Global Enterprise.
Fútbol y poder. En el entorno de Scatturice rechazan las especulaciones políticas y subrayan que el empresario tiene respaldo suficiente para explicar su expansión. También niegan que el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, haya sido intermediario para que Flybondi y OCA desembarquen como sponsors de Gimnasia.
Según publicó La Nación, el contrato de sponsoreo se extenderá hasta febrero de 2027 e implicaría un desembolso de 300 mil dólares por parte de OCA y 100 mil dólares de Flybondi, cifras que no fueron confirmadas oficialmente. “Es una decisión corporativa de marketing. Gimnasia buscaba sponsors y se evaluó como una buena oportunidad”, explican.
Como sea que haya llegado, la presencia de Scatturice en la camiseta de El Lobo puede interpretarse como un gesto desafiante hacia su nuevo adversario comercial, Galperin. El empresario ya dejó de ser un desconocido y no esconde sus intenciones. Hubo un tiempo en Argentina en el que correo, transporte y logística se ordenaban alrededor de un solo nombre: Alfredo Yabrán, que también se vinculó al fútbol a través del expresidente de Racing, Juan De Stéfano.
La Libertad Avanza trajo una reivindicación de los ‘90 con la defensa de las políticas de desregulación, las privatizaciones y con el alineamiento ciego a Estados Unidos. Habrá que ver si este clima también es propicio para el estereotipo del empresario menemista que representó Yabrán, el emblemático y oscuro empresario de correos.
Flybondi, líder en cancelaciones
El debut de Leonardo Scatturice como accionista mayoritario de Flybondi fue amargo. A mediados de enero, la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) informó que había labrado actas de infracción contra la compañía por las cancelaciones de vuelos comerciales sin previo aviso en plena temporada. La historia se repite con demasiada frecuencia: la compañía low cost, que se presenta como una alternativa económica, lleva años con problemas para operar.
En diálogo con PERFIL, Diego Dominelli, periodista especializado en el sector y director de Aviación en Argentina, explicó que la compañía trabaja con un modelo de alquiler de aviones y que, para diciembre, había informado una cantidad de vuelos que no pudo concretar porque nunca llegaron las aeronaves.
Dominelli sostuvo que no se pueden adjudicar los problemas recientes de Flybondi a su nuevo dueño, sino que “se trata de una cultura operacional precaria e ineficiente que está muy instalada en la empresa”.
Desde la compañía aseguran que el problema ya fue resuelto. Sin embargo, Dominelli tiene dudas, ya que al cierre de esta edición había vuelos demorados y sin horario programado.
En diciembre Flybondi anunció que COC Global Enterprise estaba trabajando en un acuerdo con Airbus y Boeing para sumar 35 aeronaves en los próximos cinco años. Se trata de una inversión estimada en US$ 1.700 millones y aunque todavía no se dieron a conocer más detalles, fuentes allegadas al fondo de inversión aseguraron a PERFIL que “está todo cerrado” y que “habrá novedades a partir de marzo”.









