Con Ángel Di María retirado de la Selección por propia decisión y con Paulo Dybala marginado por cuestiones futbolísticas, en la Scaloneta se produce una lucha enorme y silenciosa por quedarse con el valioso sitio de suplente de Lionel Andrés Messi. Se transitan los metros finales de la carrera y quedan pocas vacantes en la lista de 26 futbolistas que entregará Lionel Scaloni. Y ahí, en el extremo derecho de la delantera, existe un vacío por ocupar. Los candidatos son los zurdos juveniles que le están haciendo las cosas complejas al entrenador nacido en Pujato: Nicolás Paz (21), Franco Mastantuono (18), Valentín Carboni (20) y Matías Soulé (22). A la competición se podrían sumar Alejandro Garnacho (21) y el mencionado Dybala (32).
El orden del listado no es caprichoso porque hoy por hoy Paz es el que gana la carrera. El oriundo de Tenerife e hijo de Pablo, mundialista con Argentina en Francia 1998, la rompe en el Como de Italia. Este año, el técnico Cesc Fábregas lo coloca por detrás del delantero de área en el 4-2-3-1 que suele plantar. Sus números son brillantes: 9 goles y 6 asistencias en 26 partidos, de los cuales en 24 fue titular. La especulación más grande es que Real Madrid, propietario de los derechos del jugador, ejecutará a mitad de año la cláusula de repesca.
Semanas atrás, Paz falló su tercer penal consecutivo y su imagen llorando se hizo viral. «Esto es parte del camino. Nosotros estamos conformes tanto con Nico como con todos los jugadores jóvenes que tienen la valentía de intentar marcar la diferencia. Él siempre lo intenta y eso es lo importante. El campeón tiene que levantar la cabeza cuando ha pasado algo que no ha ido bien», lo consoló Fábregas.
«Ahora mismo mi sueño es jugar el siguiente Mundial y estoy trabajando todos los días para poder conseguirlo. Para eso hay que hacerlo bien con el club. Es un año crucial y estoy muy ilusionado, con muchas ganas», contó Paz. Y sumó: «Desde la Selección me animan, me cuidan, me dan buenos consejos y me dan todo su apoyo. La verdad es que estoy muy contento de ser parte de Argentina. Es todo un orgullo».
La irrupción de Franco Mastantuono en River fue espectacular y por eso Real Madrid pagó por él más de 60 millones de euros. En el Merengue lo pensaron como el competidor perfecto para Lamine Yamal. Pero al chico de Azul le costó la adaptación y recién ahora se lo percibe más sereno. No falla tanto en controles y pases. La salida de Xabi Alonso lo favoreció porque Álvaro Arbeloa lo tiene más en cuenta. «No me creo que soy Messi, nunca lo voy a ser. Pero tampoco soy la peor compra de la historia del club», disparó Mastan ante las críticas.
Lo concreto es que sus estadísticas son loables tratándose de un juvenil de apenas 18 años que juega en el equipo más mirado del planeta. Acumula 24 partidos con 3 goles y una asistencia. Fue titular en 15 duelos y en uno sumó los 90 minutos.
«Lo más lindo del mundo debe ser jugar un Mundial para la Selección. Voy a trabajar para eso, sabiendo que primero está el Real Madrid y que hay que dar todo para llegar a esos objetivos. Sueño con estar en el Mundial y defender ese título que mis compañeros han ganado con mucho orgullo y defender esa camiseta que es la más linda de todas», explicó. Y agregó: “Hablo con algunos del cuerpo técnico de Argentina. Me han transmitido confianza desde que llegué. Tener ese trato es muy bueno para mí. Es un vínculo muy bueno”.
El caso de Matías Soulé es especial porque hizo y sigue haciendo méritos para tener una chance. No tiene presencias en la Scaloneta y no es citado habitualmente. Es titular indiscutido en Roma: esta temporada jugó 33 partidos y en 30 fue titular. Anotó 7 goles y repartió 7 asistencias. Son varios los equipos grandes que lo tienen en la mira. Incluso se habla de un posible traspaso a la Premier League. Bastante más: en los últimos meses lo tentaron para sumarse a la Selección de Italia.
“La elección de Argentina no está a discusión. Soy argentino y quiero jugar para mí país», se plantó Soulé. Y disparó: “Estoy un poco decepcionado con la Selección, pero mantengo la calma y espero que sea una recompensa por mi rendimiento en la Roma. Mi momento llegará si sigo rindiendo bien. Se acerca el Mundial, pero solo puedo seguir trabajando, ser decisivo en cada partido para que la convocatoria sea una consecuencia natural».
Valentín Carboni tiene una linda medalla por colgarse: maravilló al mismo tiempo a Scaloni y a Messi. Ocurrió durante la convivencia de la Copa América de 2024. Pero al espigado zurdo le costó afianzarse en primera división. Inter de Milán lo cedió a Monza, a Olympique de Marsella y a Genoa y no se impuso en ninguno de los clubes. Ahora llegó ahora a Racing con el objetivo de sumar minutos y meter presión. Pero, a juzgar por los primeros cuatro encuentros en el país, la adaptación le está costando. Esta temporada tiene un gol en 19 partidos (9 desde el inicio).
«El Mundial es una meta. Todos nos ilusionamos con estar ahí, pero no es lo principal. Primero hay que jugar y hacerlo bien. No vine acá por eso. No lo hablé con Scaloni, pero ellos siempre dicen que hay que jugar», aseguró al arribar al conjunto de Avellaneda.
Por el sector opuesto, aunque también puede moverse por la derecha, viene sumando puntos el díscolo Alejandro Garnacho, que llegó a Chelsea como una apuesta y se ganó un interesante lugar. Tiene 28 juegos, con 6 goles y 3 asistencia; en 17 oportunidades fue titular.
Lo de Paulo Dybala parece cuestión juzgada. Salvo que tenga un final de temporada a puro gol en Roma, donde acumula 3 goles y 4 asistencias en 22 encuentros.
Se avecinan meses intensos y de ansiedad en la Scaloneta. Todos quieren cumplir el sueño de jugar un Mundial. ¿Qué zurdo juvenil se quedará con el pesado privilegio de ser el sustituto de Messi?










