El exministro de Economía Domingo Cavallo analizó el rumbo macroeconómico de la administración de Javier Milei y sostuvo que, pese a los avances en la desaceleración inflacionaria, persisten distorsiones que configuran un esquema de “represión financiera”. En ese marco, planteó que la medida prioritaria del Ejecutivo debe ser declarar la convertibilidad del peso, la medida que lo marcó en sus gestiones.
“Cuanto antes declaren la convertibilidad del peso, mejor”, pidió el titular de la cartera económica en los gobiernos de Carlos Menen y Fernando De la Rúa.
Durante una entrevista con TN, Cavallo consideró que el actual sistema de bandas cambiarias continúa operando con múltiples controles, lo que -a su juicio. impide el funcionamiento pleno del mercado y genera inestabilidad en las tasas de interés, que se mantienen elevadas en términos reales.
El exfuncionario propuso avanzar “cuanto antes” hacia un esquema de convertibilidad entendido como la remoción total de los controles de cambio y la liberalización del mercado de divisas. Según detalló, el Banco Central debería abstenerse de intervenir de manera sistemática en la compra y venta de moneda extranjera, limitando su participación a la acumulación de reservas. En ese diseño, cualquier intento de influir sobre la paridad cambiaria debería estar respaldado por un nivel suficiente de activos externos.
Cavallo argumentó que la persistencia de restricciones cambiarias no sólo distorsiona los precios relativos sino que también impacta sobre el costo del financiamiento. En ese sentido, advirtió que las elevadas tasas reales son consecuencia directa del actual marco regulatorio y reclamó el fin de lo que definió como “represión financiera”.
Cavallo: “Una economía que no tiene crédito a tasas razonables no puede funcionar bien”
Asimismo, amplió su diagnóstico hacia el plano tributario y señaló la necesidad de eliminar impuestos considerados distorsivos. Puso especial énfasis en el gravamen a los Ingresos Brutos, al que atribuyó un encarecimiento del crédito y un efecto negativo sobre la dinámica productiva. “Una economía que no tiene crédito a tasas razonables no puede funcionar bien”, remarcó.
Cavallo desafía el plan Milei por el cepo y por las reservas
El planteo del exministro introduce presión en el debate sobre el rumbo cambiario y financiero del Gobierno, en momentos en que la estrategia oficial combina disciplina fiscal, desinflación y administración del mercado de divisas.
Cavallo y la convertibilidad: el «uno a uno»
El concepto de «uno a uno», que igualaba el peso argentino al dólar estadounidense, fue la frase más icónica de la gestión de Domingo Cavallo. Aquella política, implementada en 1991 durante su primer paso por el Ministerio de Economía, detuvo la hiperinflación y estabilizó los precios tras décadas de crisis. Se percibió como un logro histórico, al haber impulsado la entrada masiva de capitales extranjeros y facilitado el acceso a bienes importados.
Pero lo que comenzó como un símbolo de éxito pronto se convirtió en una trampa, ya que el sistema económico dependía excesivamente del dólar y de la confianza externa. En su regreso al Ministerio en 2001, Cavallo implementó el corralito, argumentando que la medida no era una confiscación sino una «protección al ahorro».
La realidad fue opuesta: los recursos quedaron bloqueados y se generó un descontento social sin precedentes, que derivó en protestas masivas, saqueos y la renuncia del presidente Fernando de la Rúa, en uno de los episodios más traumáticos de la historia argentina.
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