Casi cuatro horas batalló Tomás Etcheverry para meterse en la final del ATP 500 de Río de Janeiro, el torneo de más categoría de gira sudamericana de polvo de ladrillo. Casi cuatro horas divididas en dos días y tres períodos, en las que no solo tuvo que luchar contra un durísimo rival, sino también con las cambiantes condiciones climáticas de la ciudad carioca. Pero tras una postergación por lluvia el sábado y una suspensión momentánea por calor extremo este domingo, el platense, octavo favorito, venció por 4-6, 7-6 (7-2) y 7-6 (7-4) al checo Vit Kopriva y quedó a un paso de conseguir su primer título en el circuito más importante del tenis.
Si el clima lo permite -el pronóstico anuncia precipitaciones fuertes para el resto de la tarde-, no antes de las 17.30 (televisa la plataforma Disney+) enfrentará al chileno Alejandro Tabilo en el duelo decisivo.
«Este partido tuvo de todo», comentó Etcheverry, todavía tratando de bajar las pulsaciones, luego de celebrar tirado de espaldas en el polvo de ladrillo la victoria. Y tenía razón: más de 22 horas y dos parates habían pasado desde que se había jugado el primer punto del encuentro.
El match había arrancado con lluvia y algo de retraso el sábado a la tarde, pero se llegaron a disputar nueve games antes de que las condiciones hicieran imposible la continuidad del juego. Kopriva acababa de conseguir un quiebre, el primero del match, para quedar 5-4 arriba y se preparaba para sacar para cerrar el primer set cuando se frenó la acción. Los jugadores esperaron unos minutos en el banco, pero finalmente se fueron al vestuario.
Unas horas después se anunció oficialmente que el encuentro se reanudaría a las 11 de este domingo en la cancha central Guga Kuerten. Y en ese mismo horario, pero en la estadio 2, Tabilo enfrentaría en la otra semis al peruano Ignacio Buse.
Bajo un cielo encapotado, el chileno se impuso por 6-3 y 6-3 en una hora y 12 minutos, casi el mismo tiempo que necesitó Etcheverry para llevarse el segundo set en el tie break, después de que Kopriva cerrara el primero en la reanudación.
Cuando el argentino marcó el 7-6 (7-2), el termómetro marcaba 30° C y se registraba un 80 por ciento de humedad. Y antes de que se pudiera empezar a jugar el parcial decisivo, el árbitro del torneo aplicó la regla de calor extremo de la ATP y volvió a suspender el juego.
Una hora tuvieron que esperar Etcheverry y Kopriva para volver a la cancha. Y todavía con muchísimo calor y el aire cargado, jugaron un set parejo y peleado, en el que no hubo quiebres (ni siquiera break points) y que el platense se llevó con mucho trabajo. Estuvo 5-2 arriba, el checo no se rindió y se acercó 4-5, pero Tomy apretó con lo que le quedaba de energía y ganó dos puntos consecutivos para sellar el triunfo.
Cuando ganas el partido más largo en la historia del @RioOpenOficial 🔥🔥🔥@tometcheverry | #RioOpen pic.twitter.com/hkf4z3UKaX
— ATP Tour en Español (@ATPTour_ES) February 22, 2026
«Ayer con la lluvia. Me fui a dormir como a las 12.30 de la madrugada. El cronograma decía que volvíamos jugar a las 11 de la mañana hoy, así que me desperté a las 6.30 para venir al club. Después con la regla de calor extremo, las durísimas condiciones de Río, él (Kopriva) está jugando muy bien… Fue un partido muy físico, sin duda. Traté de jugar lo mejor posible. Y ahora tengo que jugar un partido más, así que veremos», resumió Etcheverry la épica semifinal que ganó.
El platense, que ya se aseguró el regreso al top 40 (está 51° y trepará, al menos, hasta el 36° lugar), irá por su primer título ATP en la que será su cuarta final. Y la más importante de su carrera hasta ahora, porque las tres primeras fueron en torneos de categoría 250. Perdió la de Santiago de Chile 2023 con el local Nicolás Jarry, la de Houston ese mismo año con el estadounidense Frances Tiafoe, y la de Lyon 2024 con el francés Giovanni Mpetshi Perricard.
Será la segunda vez en su carrera que se cruzará con Tabilo, 68° del ranking y quien también dará un gran salto. El único antecedente previo fue muy reciente, en los cuartos de final del Argentina Open, hace unas semanas, en los que Etcheverry se impuso por 1-6,6-3 y 6-4.










