Dos días después de la sentencia del Tribunal Supremo de Estados Unidos, que declaró ilegales los aranceles recíprocos al considerar que la vía aprobada por Donald Trump para eludir el control del Congreso no era adecuada, la empresa de mensajería Fedex ha presentado una demanda contra el Gobierno para reclamar la devolución total de los aranceles cobrados indebidamente.
“Los demandantes buscan un reembolso completo de los demandados por todos los aranceles IEEPA que los demandantes han pagado a los Estados Unidos”, aseguró FedEx en la demanda presentada ante la Agencia de Aduanas y Protección Fronteriza en el Tribunal de Comercio Internacional de los Estados Unidos.
Fedex explica en el documento que, durante el periodo que los aranceles recíprocos estuvieron vigentes, en virtud de la ley de poderes de emergencia de 1977, tuvo que importar mercancías de otros países por las que tuvo que pagar una enorme cantidad de gravámenes. Remarca que “pagó los aranceles de la IEEPA a Estados Unidos y, por lo tanto, sufrió perjuicios causados por dichas órdenes”. E insiste: “Normalmente, cuando las mercancías entran (es decir, se importan) a Estados Unidos, el importador registrado paga un arancel estimado”, escribieron los abogados de FedEx en el expediente. Aduanas y Protección Fronteriza “posteriormente, determina la valoración final de la mercancía confirmando el valor final, la clasificación, la tasa arancelaria y el importe final de los aranceles de las mercancías importadas”.
Diversos estudios han certificado que las empresas y hogares estadounidenses han soportado el grueso de los aranceles desde que el presidente Trump los aprobara en abril del año pasado. El republicano invocó la ley de poderes de emergencia (IEEPA) argumentando que el país estaba amenazado por el enorme déficit comercial y la crisis del fentanilo. Pero seis de los nueve magistrados del Supremo consideran que esta ley, que le permitió eludir el filtro del Congreso, no es la adecuada para aprobar ese tipo de medidas.
La demanda de FedEx es la primera presentada por una gran empresa estadounidense después de la decisión de la Corte Suprema. Otras empresas decidieron presentar las demandas con carácter previo, antes de que la Corte dictara la sentencia que ha sido un tremendo golpe para la principal política económica de Trump. La gran cadena de supermercados Costco demandó al Gobierno a principios de diciembre del año pasado para reclamar la devolución de los aranceles.
Varios cientos de pequeñas y medianas empresas se agruparon en torno a la plataforma We Pay the Tariffs (Nosotros pagamos los aranceles) para defender la devolución de los aranceles y declararlos ilegales. Una juguetera de Illinois y una importadora de alcohol de Nueva York, en representación de la plataforma, junto a las denuncias de algunos funcionarios demócratas, llevaron el caso al Supremo, que finalmente decidió el pasado viernes que la vía utilizada por el presidente Trump para aprobar los aranceles (IEEPA) es ilegal.
Fedex, que es la primera gran empresa en presentar la demanda tras la sentencia, ya advirtió en informes trimestrales de resultados del impacto de los aranceles en sus cuentas. En el informe de septiembre, reconoció a los inversores que el golpe arancelario podría alcanzar los 1.000 millones de dólares en 2026. “Desde la perspectiva del cliente, ha sido un periodo muy estresante”, declaró Brie Carere, directora de atención al cliente de FedEx, en septiembre. Añadió que había sido “particularmente difícil para los pequeños exportadores”.
Las empresas no son las únicas que están reclamando la devolución del dinero de los gravámenes a la importación que el Supremo ha dictaminado que eran inconstitucionales. El pasado viernes, tras conocer el sentido del fallo, el gobernador de Illinois, J.B. Pritzker, envió una carta a la Casa Blanca exigiendo un reembolso de 8.600 millones de dólares a los 5,1 millones de hogares que residen en su estado, lo que equivale a unos 1.700 dólares a cada familia.
“Sus impuestos arancelarios causaron estragos entre los agricultores, enfurecieron a nuestros aliados y dispararon los precios de los alimentos”, escribió Pritzker en la carta, que acompañó de una factura por el importe mencionado. “Esta carta y la factura adjunta constituyen un aviso oficial de que se debe una compensación al pueblo de Illinois, y si no cumplen, tomaremos medidas adicionales”.










