En el marco de un operativo de seguridad vial sobre la Ruta Provincial 11, a la altura del kilómetro 529, agentes del Ministerio de Transporte de la Provincia de Buenos Aires detuvieron a un conductor que circulaba realizando maniobras en zigzag: el test le dio 2,26 g/l de alcohol en sangre.
El procedimiento se llevó a cabo como parte de los controles preventivos habituales que se despliegan en distintos puntos de las rutas bonaerenses.
La situación fue advertida por los agentes mientras realizaban tareas de fiscalización. Al observar la conducción irregular, decidieron detener la marcha del vehículo para efectuar los controles correspondientes.
Una vez identificado el conductor, se le practicó el test de alcoholemia, que arrojó un resultado de 2,26 gramos de alcohol por litro de sangre, una graduación extremadamente elevada. En la provincia de Buenos Aires rige la Ley de Alcohol Cero.
Según informaron fuentes oficiales, el hombre presentaba además dificultades para hablar con claridad y para mantenerse en pie, signos evidentes de un alto nivel de intoxicación alcohólica.
En las imágenes del procedimiento difundidas por el ministerio de Transporte, se escucha el intercambio entre el conductor y el personal de tránsito en el momento del control. Al pedirle que descienda del vehículo y entregue su licencia de conducir, el hombre debió ser asistido porque no lograba mantenerse en pie.
“Venía zigzagueando por el medio de la ruta”, le advirtieron mientras lo sostenían para evitar que se cayera. Minutos después, al realizar el test de alcoholemia, los propios agentes le recordaron que en la provincia rige la ley de alcohol cero.
En ese momento el agente encargado de tomarle la muestra de alcoholemia le pregunta «¿Tomó algo?». Ante la ausencia de respuesta por parte del conductor el oficial contestó: «de todo». El resultado fue contundente: 2,26 gramos de alcohol por litro de sangre, una de las graduaciones más altas detectadas en controles viales.
Ante esta situación, los agentes dispusieron de inmediato la retención de la licencia de conducir y la prohibición de continuar circulando. El vehículo quedó detenido hasta que se hizo presente un conductor alternativo debidamente habilitado.
Además, el infractor fue puesto a disposición del Juzgado de Faltas competente, que deberá determinar las sanciones correspondientes.
Desde la cartera que conduce Martín Marinucci remarcaron que este tipo de procedimientos forman parte de un trabajo sostenido para hacer cumplir la Ley de Alcohol Cero al Volante. Los controles se realizan con presencia territorial, tecnología y operativos sorpresivos, con el objetivo de desalentar conductas peligrosas al volante.
En ese sentido, destacaron que manejar bajo los efectos del alcohol no solo implica una infracción grave, sino un riesgo concreto para todos los que transitan las rutas. “Cada control apunta a prevenir tragedias evitables y a generar conciencia vial”, señalaron desde el organismo provincial, al tiempo que recordaron que la alcoholemia positiva implica sanciones severas y la pérdida inmediata de la licencia.










