Desde este martes, las personas que visiten El Chaltén deberán quedarse a dormir si no quieren pagar una tasa extra por visitar el lugar. La medida fue dispuesta por las autoridades municipales y apunta a compensar el uso de los servicios urbanos que hacen los turistas que a diario llegan a la “Capital Nacional del Trekking”.
De ahora en más, los visitantes que decidan solamente pasar el día tendrán que pagar alrededor de 3000 pesos, según consigna El Tiempo Sur. El valor equivale a dos litros de nafta súper de YPF, es decir, 3.018 pesos. El pago se hará a través de un código QR que el Municipio gestionará en los accesos a la localidad.
La novedad se sustenta en la Ordenanza N° 253 Tarifaria Anual 2025, que fue aprobada en noviembre del año pasado por el Concejo Deliberante y luego incorporada al Código Fiscal local.
La normativa explica que la tasa alcanzará a quienes lleguen al lugar “en excursiones organizadas, autos de alquiler o traslados particulares y no pernocten en el pueblo”. En tanto, aclararon que quedarán exentos los pasajeros que arriben “en ómnibus de servicio regular debido a que en el boleto está incluida la tasa de Terminal”, así como las personas que “acrediten estadía en establecimientos habilitados”.
En este sentido, desde el Ejecutivo municipal remarcaron que este aporte no constituye “un impuesto al ingreso a la ciudad”, sino que el objetivo es generar los recursos que permitan hacer frente a los costos que implica el mantenimiento de los servicios urbanos “por parte de quienes no generan consumo en alojamientos”.
De esta forma, precisaron, el dinero recaudado se destinará a mantener los baños públicos, la recolección y tratamiento de residuos, la limpieza de espacios comunes “y otros servicios que se ven exigidos por el turismo de paso”.
El Chaltén es uno de los destinos más concurridos del territorio santacruceño. En principio, la noticia generó cierta polémica entre las autoridades y los trabajadores del sector turístico, en particular, por la forma de implementación.
La puesta en marcha de este proyecto había sido postergada porque el gobierno local pretendía que las agencias de viaje actuaran como “agentes de retención”. Sin embargo, la resistencia del sector derivó en las demoras en la implementación y en la posterior definición de utilizar el QR bajo la gestión municipal.
Con la entrada en vigor de la tasa en cuestión -que alcanza a agencias de viajes, empresas de rent a car, remises- la municipalidad “apuesta a reforzar la sustentabilidad financiera de los servicios urbanos sin trasladar el costo a los residentes permanentes”.









