Los inspectores de la Guía Michelin seguirán recorriendo en secreto distintos restaurantes de ciudad de Buenos Aires y Mendoza para evaluar la calidad de su servicio y sus menús, lo que permitirá continuar en la elite de la gastronomía mundial.
Era un anuncio esperado por chefs y dueños de restaurantes, también por hoteles y el sector turístico, que esperaban la continuidad del acuerdo con la marca francesa para mantener al país con el sello de calidad internacional que da la guía.
Para que Guía Michelín evalúe se paga una membresía. En 2023 lo asumió el gobierno kirchnerista, pero en 2026 la gestión de Milei dijo que no estaba de acuerdo con destinar fondos para seguir con la premiación.
Este viernes al mediodía, en la Casa de Gobierno de Mendoza, durante el arranque de los festejos centrales de la Fiesta Nacional de la Vendimia, el jefe de gobierno porteño Jorge Macri y el gobernador Alfredo Cornejo, confirmaron que continúa la Guía Michelín durante 2026.
Clarín informó en una nota del 13 de febrero que la decisión ya había sido tomada: CABA y Mendoza se harán cargo de los costos de mantener la membresía para poder continuar con la evaluación y premiación.
En 2023, fue el gobierno de Alberto Fernández, bajo la gestión que hizo Matías Lammens como ministro de Turismo, que se aseguró que por dos años (2024 y 2025) iba a haber premiación.
A través del Instituto Nacional de Promoción Turística (INPROTUR) se acordó con Michelin un fee de 620.000 dólares por el primero de los tres años de contrato, el del lanzamiento, que desembolsaron conjuntamente Nación, Mendoza y Buenos Aires.
El monto de 2026 es de 400.000 dólares, que lo abonarán en partes iguales (200.000 cada uno), desde este mes, Buenos Aires y Mendoza. «Para nosotros es una inversión, pedida por el sector privado, que nos pone a jugar en una liga mundial. En una lógica de austeridad no habrá gala de premiación que supone un gasto importante, solo anunciaremos a los ganadores a través de una publicación», dijo Valentín Díaz Gilligan del Ente Turismo de CABA.
El anuncio de los restaurantes premiados será en julio de este año. «Solo San Pablo, Río de Janeiro, Buenos Aires y Mendoza son evaluados en Sudamérica, junto a las principales capitales del mundo», destacó Gabriela Testa, del Ente Turismo Mendoza.
«Cada recuerdo que alguien se lleva de un restaurante, de un bodegón o de un club, o de alguno de nuestros cafés o bares notables expresa nuestra identidad, nuestros sabores combinados con el talento de miles de profesionales de un sector gastronómico que produce y elabora entre 12 y 15 millones de raciones diarias. Es un orgullo para nosotros pertenecer a la Guía Michelin junto a ciudades globales como París, Madrid y Roma”, sostuvo el Jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri.
El gobierno nacional les dio el respaldo para avanzar y la idea es trabajar en una Guía Michelin Argentina 2027, por el pedido de otras provincias que también quieren ser parte de la prestigiosa guía roja.
La Guía Michelin nació en 1889 como una estrategia de la marca francesa para que la gente viajara más en Francia y gastara más neumáticos. Con los años se convirtió en un símbolo que premia la mejor gastronomía en todo el mundo, con su sistema de menciones (lugares recomendados), bib gourmand (relación precio-calidad) y las codiciadas estrellas (restaurantes de un nivel superior).
Estar en Michelin hoy es más un beneficio para los destinos que para la empresa francesa. Por eso, los lugares pagan para que vengan los inspectores a evaluar sus restaurantes y decidan cuáles cumplen los requisitos para estar en el libro rojo (hoy, versión digital).
Cuando se comenzó a negociar el desembarco local de Michelin, hubo otros destinos que intentaron entrar y no pudieron. Nunca se dijo oficialmente, aunque trascendió que eran Salta, Córdoba y Ushuaia. También trascendió que Michelin consideró que no estaban lo suficientemente “maduros” para ser evaluados por su rígido equipo de inspectores.
El de la edición 2024 se hizo a fines de 2023 en una gran ceremonia en el Arenas Studio de La Boca; el de la edición 2025, en abril del año pasado en la bodega Susana Balbo, en Mendoza. La organización de estas fiestas corrió por cuenta del distrito donde tuvo lugar, más allá de lo que se pagó por el acuerdo.










