Todas las alternativas siguen sobre la mesa, pero el tiempo se acorta. Tal como anunció Clarín la semana pasada, el deadline para resolver qué pasa con la Finalissima entre la Selección Argentina y España no debería pasar de este martes. Y en ese contexto, una buena noticia repercutió este lunes de uno y otro lado del océano Atlántico: Qatar anunció el regreso del fútbol después de 10 días de suspensión a raíz de los bombardeos producto de la guerra en Medio Oriente, entre Estados Unidos e Israel contra Irán.
La Liga de las Estrellas qatarí anunció que el próximo jueves 12, se volverá a jugar la fecha 18. La reprogramación incluye también la jornada 19 entre el martes 17 y el miércoles 18, y la vigésima el viernes 3 y el sábado 4 de abril, justo después de la Qatar Football Series, que incluirá un conjunto de amistosos con varias selecciones mundialistas.
El partido entre los campeones de la Copa América y la Eurocopa se mantiene programado para el 27 de marzo en el estadio Lusail, en Doha. El contexto geopolítico, aseguran tanto desde UEFA como de Conmebol, es monitoreado día a día.
Pero la realidad es que tanto para los responsables de la organización -que en este caso correspondía a la Conmebol por la alternancia, ya que el primero fue en Wembley, en 2022-, como para las selecciones y los fanáticos que planeaban viajar, se necesita una definición.
Rafael Louzán, presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), informó este lunes que la decisión se tomará «en las próximas 48 horas». «Estamos a expensas de que en las próximas 48 horas se tome la decisión. Va a ser muy rápido porque el tiempo se nos echa encima, para nosotros esos dos partidos son muy importantes en la preparación para el Mundial. En un período muy corto de tiempo vamos a notificar una respuesta. Estamos todos implicados para encontrar la solución definitiva», declaró.
Además, mostró su solidaridad con los países afectados: «Debemos trasladar nuestra solidaridad a los países, tenemos una relación muy directa con ellos. Qatar, Arabia Saudita y demás. Imaginémonos ellos qué problema no están sufriendo las 24 horas del día. Estamos trabajando desde el anterior sábado, que comenzó esta situación, monitorizando con distintos equipos para seguir paso a paso esta situación».
Las dos confederaciones mantienen conversaciones permanentes para esperar la decisión final, que llegaría en una reunión este martes entre todas las partes involucradas. Todavía puede jugarse en Qatar, pero también postergarse en fecha para mantener la inversión de los árabes o mudarse de sede con una salida al contrato ya firmado.
En las últimas horas, según trascendió, las dos «finalistas» para quedarse con el partido serían Lisboa, Portugal, y Roma, en Italia. El estadio del Benfica y el Olímpico de la capital italiana estarían en condiciones de recibir un evento de muchísima magnitud.
Mientras tanto, reina el silencio oficial. No hay comunicado que confirme la suspensión ni que anuncie la mudanza. Pero puertas adentro el partido ya se juega en otro terreno: el de la logística y la diplomacia.










