Un aberrante doble femicidio conmueve a una localidad del Chaco. Un hombre mató a su expareja con un hacha y luego abusó sexualmente de la hija de 17 años de ella antes de asesinarla. Luego, tapó los dos cuerpos con una manta y escapó, aunque más tarde fue detenido mientras caminaba por una ruta.
El ataque ocurrió en la localidad de Quitilipi, en la tarde del martes. De acuerdo a lo que informan los medios locales, personal policial fue alertado sobre la presencia de dos mujeres sin vida en la intersección de la avenida 25 de Mayo y la calle Paraguarí.
Allí, los efectivos constataron la denuncia y lograron identificar a las víctimas: Juliana Marcela Frías, de 37 años, y su hija menor, Diana Yerlin Gómez, de 17 años, ambas domiciliadas en calle Pública 335 de la ciudad.
De inmediato se dio intervención a la Justicia y comenzaron las diligencias correspondientes con la participación de peritos del Poder Judicial y efectivos policiales. El Ministerio de Seguridad y la Jefatura de Policía del Chaco dispusieron el envío de equipos especializados para colaborar en la investigación y avanzar en el esclarecimiento del caso.
El ministro de Seguridad provincial, Hugo Matkovich, mantuvo comunicación con el jefe de Policía del Chaco, comisario general Fernando Romero, y ordenó intensificar las tareas investigativas para dar con el principal sospechoso: David Ojeda, pareja de Juliana Frías.
Unas horas más tarde, el hombre fue detenido cuando caminaba por rutas 4 y 16. Hasta ese momento, poco se sabía de cómo habían sucedido los dos asesinatos. Pero este miércoles, las autoridades del caso lograron esclarecer todo y contaron detalles del horror.
Jorge Canteros, Procurador General, reveló que el hecho se habría originado luego de que el sospechoso, ex pareja de la mujer, fuera rechazado en la vivienda de las víctimas al querer ingresar a una celebración de cumpleaños en un evidente estado de ebriedad. Fue la dueña de casa y su familia los que le impidieron el paso.
Una vez finalizada la reunión, según Canteros, el hombre «ingresó de forma subrepticia al domicilio y atacó a la mujer de 37 años con el canto de un hacha, provocándole la muerte de manera inmediata».
Posteriormente, el agresor se dirigió hacia la hija de la víctima, explicó. «Los peritajes indicaron que la menor sufrió abusos tanto vaginales como anales, presuntamente realizados con un objeto romo o elemento mecánico cuya naturaleza exacta aún está bajo análisis pericial», confirmó el procurador.
Luego de ser asesinadas, el autor tapó los cuerpos con una manta -así fueron encontrados por la policía-.
«El agresor no tiene lesiones de que las otras personas hayan ofrecido resistencia, tampoco hay señal de pelea dentro de la habitación. Los cuerpos estaban tapados, evidentemente se tomó el trabajo después de cometer semejante tropelía de taparlos. No sabemos si él puso al aire a 17 grados centígrados o si ya estaba encendido», describió César Collado, fiscal de investigación provisorio de Presidencia Roque Sáenz Peña.
El fiscal ordenó que el cuerpo de la menor de edad sea trasladado para realizar la autopsia correspondiente. Y estimó que este jueves podría contar con más detalles para finalizar con las actuaciones judiciales y que David Ojeda, detenido por el doble femicidio preste declaración de imputado en la causa caratulada preventivamente como femicidio bajo los protocolos de la Procuración General.









