El contrapunto fue evidente y quedó establecido en la Bombonera después del cuarto empate consecutivo de Bocade local, en este caso ante San Lorenzo. El protagonista fue el mismo: Juan Román Riquelme. Y el escenario, también: su palco en el estadio. Sin embargo, las que cambiaron esta vez fueron las circunstancias. El presidente pasó de bajar la cortina tras el 0-0 con Gimnasia de Mendoza a mostrarse efusivo, dando indicaciones y hasta por momentos muy caliente. Ahora bien, ¿para quién era ese mensaje del máximo ídolo del club?
La primera interpretación fue la fácil, casi que la más obvia: que el apuntado era Claudio Ubeda, quien nuevamente quedó marcado, en este caso por hacer un único cambio a los 46′ -de 50- del ST (Zufiaurre por Bareiro) que no solamente no tuvo injerencia en lo que quedaba de partido, sino que además terminó siendo uno de los causantes por los que el entrenador se fue otra vez reprobado y silbado por los hinchas.
Pese a eso, los gestos y fastidio de Román no irían en esa dirección. Todo lo contrario, si de hecho al igual que pasó primero a fines del año pasado cuando Boca quedó eliminado con Racing y después nuevamente en este 2026 también con la Academia en donde el equipo tampoco pudo ganar, el presidente bancó y banca al Sifón (al menos por ahora). Y sí, de no pasar nada extraordinario, claramente va a estar en el banco el domingo a última hora en Santa Fe contra Unión.
LOS GESTOS DE ROMÁN ¿CON LA DEFENSA EN LA MIRA?
No es por ahí. ¿Entonces? Según pudo averiguar Olé, l a bronca de Riquelme sería con los defensores, más precisamente con los dos marcadores centrales. Esta versión corrió rápidamente por los pasillos de la Bombonera, el run run fue cada vez más fuerte y los trascendidos apuntaron directamente a Lautaro Di Lollo y Ayrton Costa.
Los gestos más elocuente que se vio de Román en su palco fueron con sus dos brazos por encima de su cabeza, señalando hacia el campo de juego, como contándoles a las cuatro personas que estaban con él en ese momento y que lo escuchaban, un movimiento que se había dado en el partido.
¿Tal vez el de Di Lollo en el gol del empate de San Lorenzo? El central de Boca salió lejos en esa jugada a interceptar un pase sobre una banda y quedó fuera de acción cuando llegó el centro de Mathías De Ritis que cruzó toda el área y que terminó metiendo Gerónimo Rodríguez por el segundo palo. Ojo, nobleza obliga: en este caso también hubo responsabilidad del Chelo Weigandt, de Costa que quedó pagando y de Blanco que tampoco llegó a cerrar por el otro lado.
Esta claro que no fue el mejor partido de los centrales. Y ahí apuntaría el mensaje de Román, que se quedó hasta una hora y media o dos después del partido, momento en el que el celular del medio partidario A Todo Boca lo enganchó en su palco, el único con luz en medio de una Bombonera que ya lucía a oscuras, sin hinchas y aparentemente sin medios ni periodistas. Sin embargo, Román no pudo zafar del clip que inmediatamente se hizo viral en las redes sociales.
DEL ELOGIO DE RIQUELME AL PRESENTE IRREGULAR DE LA DEFENSA
Esta situación, además, se da luego de que Riquelme dijera hace algunas semanas que «Costa es el mejor central del país». Casualmente, pareciera que después de ese elogio comenzó a bajar el rendimiento del defensor, conjuntamente con el de la dupla central que conforma junto a Di Lollo: desde esa vez, la defensa recibió seis goles en nueve partidos y Boca pudo ganar nada más que tres partidos (Newell’s, Gimnasia de Chivilcoy por Copa Argentina y Lanús), mientras que perdió dos (Estudiantes y Vélez) y empató otros cuatro (Platense, Racing, Gimnasia de Mendoza y San Lorenzo).
Más allá del trasfondo del palco gate, Riquelme está caliente igual que los hinchas de Boca. O por lo menos no conforme. Y las pruebas las está aportando él mismo, primero con una cortina que se bajó rápidamente aún cuando la Bombonera todavía trinaba hace un puñado de días; y ahora en medio de una soledad y silencio que solamente se rompía con sus gritos.
















