La reunión bilateral entre Colombia y Venezuela se celebrará finalmente este viernes en Caracas, pero sin los presidentes que la protagonizaban. La cita iba a darse inicialmente en un puente de la ciudad fronteriza de Cúcuta entre el mandatario colombiano Gustavo Petro y la venezolana Delcy Rodríguez. Habría sido el primer encuentro internacional de Rodríguez como presidenta encargada de Venezuela, pero fue cancelado en la tarde de este jueves sin explicación. La previsión es que un avión parta a primera hora de la mañana de este viernes desde Bogotá, con la canciller y los ministros de Defensa, Comercio y Minas y Energía a bordo. Petro no viajará.
Según fuentes de Presidencia, se tratará de una reunión a nivel de cancilleres entre la colombiana Rosa Villavicencio y el venezolano Yván Gil. Una comisión preparatoria para el encuentro que ambos mandatarios deberán tener en una fecha que aún está —de nuevo— por concretar. El encuentro girará en torno a tres temas prioritarios para la agenda de ambos países: la seguridad, la recuperación del comercio bilateral y la cooperación energética, tres asuntos que han marcado la relación bilateral en los últimos años.
La suspensión de la cumbre bilateral fue tan de última hora que la escena en el puente Atanasio Girardot resultó caótica. Mientras funcionarios de Cancillería seguían entregando credenciales a los periodistas en el centro de la ciudad, decenas de operarios recibían la orden de desmontar la decoración, los aparatos de aire acondicionado y el escenario preparados para el evento.
Ninguno de los dos gobiernos ha dado explicaciones sobre la cancelación. Los medios colombianos especularon con cuestiones de seguridad alegadas por la parte venezolana y, en un comunicado conjunto, los dos ejecutivos hablaron de “motivos de fuerza mayor” para “posponer” el encuentro, sin dar más detalles. Fuentes al tanto de la cumbre, sin embargo, han relacionado la decisión con la llamada de media hora que Petro mantuvo este jueves por la tarde con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. La conversación fue difundida por las cuentas oficiales de la Presidencia de Colombia y de sus colaboradores.
“Durante el diálogo, ambos mandatarios abordaron temas energéticos, hidrocarburos, seguridad, cultivos ilícitos, erradicación y la lucha conjunta contra el narcotráfico. También conversaron sobre la reactivación económica en la frontera y otros asuntos de interés bilateral”, se leía en la publicación en X de la Presidencia. El mensaje se difundió poco menos de una hora antes de que empezara el desmontaje en la frontera. “Al finalizar la llamada, el presidente Trump deseó éxitos al presidente Petro en su reunión con Venezuela”.
El presidente de Colombia, @petrogustavo, sostuvo en la tarde de hoy una conversación telefónica de cerca de media hora con el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump (@realDonaldTrump).
Durante el diálogo, ambos mandatarios abordaron temas energéticos, hidrocarburos,… pic.twitter.com/emuddVrgrF
— Presidencia Colombia 🇨🇴 (@infopresidencia) March 12, 2026
La misma fuente mantiene que la llamada al parecer no agradó a la delegación venezolana, lo que provocó el cambio de planes. Dos fuentes oficiales, sin embargo, han negado que la conversación haya tenido que ver con la suspensión del encuentro.
El encuentro de este viernes pretende avanzar en varios temas que ambos países tienen en común. En materia de seguridad, comparten una frontera de más de 2.200 kilómetros, con selva, ríos y zonas rurales muy difíciles de controlar. Ese territorio facilita el paso de grupos armados, narcotráfico, contrabando y migración irregular. Varios actores ilegales de origen operan de forma transfronteriza, entre ellos guerrillas colombianas como el Ejército de Liberación Nacional (ELN) o disidencias de las antiguas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
Otra de las prioridades es la discusión energética, que gira en torno a tres ejes principales: el intercambio de gas venezolano por electricidad colombiana para aliviar déficits energéticos en ambos países, el uso de infraestructura colombiana para exportar gas de Venezuela a mercados internacionales y la integración eléctrica dentro de la agenda de transición energética impulsada por el presidente Gustavo Petro.
En clave comercial, Colombia y Venezuela buscan cómo recuperar los niveles de intercambios de hace una década. En 2008, el comercio entre ambos países superaba los 7.000 millones de dólares, hasta que en 2019 la relación bilateral se quebró con la ruptura de relaciones entre Iván Duque y Nicolás Maduro y los intercambios se desplomaron hasta tocar un mínimo de apenas 222 millones en 2022.
El giro se vio con la llegada de Petro a la Presidencia. En septiembre de 2022, restableció las relaciones diplomáticas con Caracas y reabrió la frontera tras siete años de cierre. Con la reconciliación, el comercio bilateral volvió a subir y llegó a 1.170 millones de dólares el año pasado, pero aún no ha logrado recuperarse a los niveles de antaño.










