Desde los tiempos en que se llamaba Copa Artemio Franchi, el duelo intercontinental entre los campeones de América y Europa generó dificultades en el calendario. A tal punto que el torneo, que llevaba en el nombre del dirigente italiano que fue presidente de la UEFA entre 1973 y 1983, apenas se disputó dos veces: una en París y otra en Mar del Plata, con victoria de Francia ante Uruguay en 1985 y Argentina por penales ante Dinamarca en 1993. Se rescató en 2022 con un título más marketinero: la Finalissima. Fue seis meses antes de la gesta de Qatar y la Selección goleó a Italia (3 a 0) en un año inolvidable. Nadie esperaba, claro, que ahora se transformara en un problema para la diplomacia del fútbol.
Este domingo por la mañana, el duelo entre Argentina y España quedó cancelado formalmente después de los dimes y diretes entre la AFA y la Real Federación Española de Fútbol (RFEF). La realidad es que Claudio Tapia hizo todo lo posible para que no se disputara. Y aunque es cierto que no podía aceptar la propuesta de jugar en el estadio del Real Madrid, porque significaba entregar la localía, puso trabas a las propuestas de la UEFA, que aportó otras dos alternativas a la negativa de enfrentarse en el Santiago Bernabéu: un ida y vuelta en Madrid y Buenos Aires y un partido único en Roma, sede neutral, ya descartada la chance de Qatar producto del conflicto bélico.
Para la Selección Argentina era incómodo jugar este partido en un contexto en el que Lionel Scaloni está armando la lista para la cita mundialista en Estados Unidos, México y Canadá, y con cierta preocupación por el nivel de las figuras albicelestes. El año pasado, sin ir más lejos, fue contundente respecto al problema que representaba jugar contra la Furia Roja en marzo. “Hubo tiempo para hacerla antes”, dijo el entrenador. “España no pudo por la Nations League, que la inventaron ellos, y a Sudamérica nos mató. Hubiese preferido no jugar la Finalissima antes del Mundial”, agregó. «Ya veremos qué decisión toman los que realmente cuentan. Nosotros, al final, ya sabemos que contamos poco”, se lamentó el técnico campeón del mundo.
Foto: AFA
Tapia no quiso ceder. En el medio de las causas que investigan la corrupción en AFA, intentó desviar la atención a la salida de los Tribunales. El jueves, cuando se presentó a declarar ante Diego Amarante, deslizó: “Quiero que se juegue en el Monumental”. Fue entre un revuelo de periodistas que no pudieron replicarle lo obvio: el viernes 27, fecha original del partido, tocará ACDC en Núñez. Por lo tanto, no hubiera sido posible. Pero, en mayor o menor medida, logró instalar el tema, pese a que nadie se olvidó de que el juez en lo penal económico lo citó a raíz de una denuncia de ARCA, que le reclamó por el incumplimento en el pago de 19.300 millones de pesos en concepto de aportes de seguridad social.
UEFA madrugó a la AFA con un comunicado en el que explicó que «la primera opción era celebrar el partido en el estadio Santiago Bernabéu de Madrid en la fecha original, con un reparto al 50% de los aficionados en el estadio”. Y agregó: “Esto habría proporcionado un escenario de talla mundial, acorde con un evento tan prestigioso, pero Argentina se negó”.
Luego, consignó: «La segunda era disputar la Finalissima a doble partido: uno en el Santiago Bernabéu el 27 de marzo y el otro en Buenos Aires durante una ventana internacional antes de la Eurocopa y la Copa América de 2028, ofreciendo de nuevo una distribución de aficionados al 50% para el partido en Madrid. Esta opción también fue rechazada. Finalmente, la UEFA solicitó a Argentina el compromiso de que, si se encontraba una sede neutral en Europa, el partido pudiera celebrarse el 27 de marzo, tal y como estaba previsto y se anunció el 18 de diciembre de 2025, o en la fecha alternativa del 30 de marzo. Esta propuesta también fue rechazada”, explicó.
Las dardos fueron dirigidos directamente contra la AFA. A Conmebol ni siquiera se la nombró en el comunicado de la cancelación. “Es una gran decepción para la UEFA y los organizadores que las circunstancias y el momento hayan privado a los equipos de la oportunidad de competir por este prestigioso trofeo en Qatar, un país que ha demostrado una y otra vez su capacidad para organizar eventos internacionales de primer nivel en instalaciones de vanguardia”, señaló.
It is with great disappointment that we confirm the cancellation of the 2026 Finalissima, due to circumstances and scheduling constraints that made the match impossible to reschedule.
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— UEFA (@UEFA) March 15, 2026
La AFA aceptaba jugar en Roma, pero recién el 31. La RFEF declinó esta alternativa porque la mayoría de los jugadores convocados por Luis de la Fuente pertenecen al Atlético de Madrid y al Barcelona, que se enfrentarán el 3 de abril por la 30ª fecha de La Liga. Desde Argentina fueron inflexibles con las fechas. Hubo apoyo de la Conmebol a través de Alejandro Domínguez, quien viajó especialmente a Buenos Aires para reunirse con Tapia. «La CONMEBOL y la AFA reiteraron en todo momento su voluntad de disputar la Finalissima en terreno neutral y aceptaron la sede propuesta después de una larga insistencia por parte de UEFA para jugarse en Madrid”, consignaron desde Viamonte en un comunicado que se publicó pasado el mediodía.
Agregaron que jugarlo en Madrid hubiera faltado «al principio de equidad deportiva por no tratarse de una sede neutral” y que recién el 14 de marzo llegó la propuesta de llevar a cabo el partido en Italia el 27. ¿Por qué Tapia no quiso jugar en la fecha original? ¿Habrá tenido que ver con una recomendación de sus abogados, tal cual publicó el Diario As, para no quedar detenido en España? A pesar de contar con la autorización del juez para salir del país, en tierra española siguen de cerca la causa de Estados Unidos.
En España sospechan que Chiqui quiso boicotearla y ya encontraron reemplazante para Argentina: Serbia. Caída la posibilidad de Qatar, el dinero no era el mismo. Se habló del partido más caro del mundo con 11 millones de euros para cada uno. Argentina ofreció jugar la Finalissima después del Mundial, pero el campeón europeo avisó no tiene fechas disponibles.
La cancelación generó un colapso económico para los organizadores, ya que se habían agotado las más de 88.966 entradas disponibles para ver el primer duelo entre Lionel Messi y Lamine Yamal.
El cruce que no fue: Lionel Messi vs Lamine Yamal, el rey argentino y el heredero español. Fotos: REUTERS y EFE.“Todos los hinchas que compraron entradas para el Festival de Fútbol de Qatar recibirán automáticamente un reembolso completo en un plazo de 30 días a través del método de pago original”, informaron desde Road To Qatar, la APP por donde se compran las localidades.
¿Será cierto que el propio Messi está decepcionado porque esperaba un rival de jerarquía para medirse antes de su último Mundial? Hasta ahora, con la excepción de las Eliminatorias, los adversarios de los amistosos fueron poco competitivos: Panamá (2 a 0), Curazao (7 a 0), Australia (2 a 0), Indonesia (2 a 0), El Salvador (3 a 0), Costa Rica (3 a 1), Ecuador (1 a 0), Guatemala (4 a 1), Venezuela (1 a 0), Puerto Rico (6 a 0)y Angola (2 a 0).
Y todavía queda pendiente un mano a mano con India en Kerala. El partido debía disputarse, justamente, este mes. Lo peor es que el gobierno de la ciudad tropical ya adelantó 14.500.000 dólares. Ingresaron a la cuenta de TourProdCenter SRL, la empresa de Javier Faroni que está siendo investigada por la Justicia.










