Existe una relación directa entre la asociación de la llegada al Gobierno de un partido ultraconservador, como Vox, con una amenaza a los derechos LGTBI+. Ese vínculo, además, se relaciona con la movilización electoral: el 77% de las personas LGTBI+ que tiene claro que acudirían a votar ante unas elecciones generales, afirma percibir ese riesgo, según el informe Estado LGTBI+ 2026 de la Federación Estatal LGTBI+ (Felgtbi+), elaborado por 40dB, que ha analizado la intención de voto de las personas del colectivo y que se ha presentado este lunes. “La percepción del riesgo moviliza”, ha incidido la responsable de investigación de la Felgtbi+, María Rodríguez, Además, el trabajo constata que si solo votaran las personas LGTBI+, las fuerzas progresistas sumarían una cómoda mayoría absoluta: 202 escaños (152 el PSOE; 38 Sumar y 12 Podemos).
“Este dato no solo refleja una preferencia electoral, sino también una movilización vinculada a la preocupación ante posibles retrocesos en materia de derechos y libertades”, ha detallado el director de investigación de 40dB, Carlos Domínguez. Para el experto, el 53,8% de las personas LGTBI+ votarían por una opción de izquierdas porque “perciben la política institucional como un espacio clave para garantizar la protección y el avance de sus derechos, así como sus libertades”.
En general, un 65% de los encuestados teme que la participación en el Gobierno de un partido ultra afecte a sus derechos; entre las mujeres del colectivo la cifra es levemente mayor (68%). “Las mujeres, las personas trans y no binarias, las jóvenes y aquellos que viven en entornos rurales muestran una mayor percepción del riesgo”, ha detallado la presidenta de la Felgtbi+, Paula Iglesias, durante la presentación del estudio, en la sede de la organización en Madrid. “Existe una relación entre precariedad y exposición a las violencias, y, por lo tanto, una mayor percepción del riesgo”, ha continuado.
Mientras que el 51% de la población española se decantaría en unas elecciones por la derecha o la extrema derecha, según el último barómetro electoral elaborado por 40dB para EL PAÍS; entre los votantes LGTBI+ lo harían el 31%. “En el electorado general hay una ventaja de unos 14 puntos hacia fuerzas de derechas. Sin embargo, en el colectivo se invierte: hay 21 puntos a favor de fuerzas progresistas”, ha destacado Domínguez. “Por cuarto año consecutivo [los que se llevan elaborando esta encuesta], comprobamos que el electorado LGTBI+ tiene una inclinación a la izquierda”, ha dicho. Esto no significa que no haya votantes LGTBI+ que apoyen a PP o a Vox (lo harían un tercio: 19% para los conservadores y el 11,1% para los ultras).
Al analizar la simpatía hacia las formaciones políticas, entre las personas del colectivo lidera el PSOE (25,5%), seguido de Sumar (12,6%). Sin embargo, en tercer lugar, aparece Vox (10,5%), por delante del PP (9,7%) y Podemos (9,4%). “No lo tomaría como una prueba de que el colectivo sea más de Vox que de el PP“, ha matizado el experto de 40dB, “aparte de los sesgos, hay que tener en cuenta que, al igual que la izquierda suele estar sobrerepresentada en las encuestas, ocurre algo parecido con Vox”.
“La simpatía y el apoyo a PP y Vox puede deberse a factores familiares, culturales o económicos”, ha ahondado María Rodríguez. “Aquellas personas LGTBI+ de clase media, son las que más se identifican con las opciones de izquierda. Tanto en las clases superiores como en inferiores, aumenta el desapego hacia la izquierda. En un caso, por las opciones políticas de su familia y el volumen de ingresos; en el otro, por un aumento de la desafección política”, ha profundizado.
Para la realización de esta encuesta ―que tiene un intervalo de confianza del 95%― se han entrevistado a 800 personas del colectivo, todas mayores de 18 años, entre finales de enero y la primera quincena de febrero.
Entre los votantes LGTBI+ de todo el espectro conservador, el temor a un posible cuestionamiento de sus derechos disminuye notablemente: si en torno a un 85% de los que se ubican a la izquierda lo afirma; solo lo comparten cuatro de cada diez (44,3%) de derechas. Así, más del 60% de los que apoyan a la extrema derecha no cree que los avances conseguidos estarían en riesgo. “Entre el electorado LGTBI+ del PP solo un tercio (33%) considera que la llegada al Gobierno de los ultras afectaría a sus derechos. En el caso de Vox, lo dice casi un 22%”, ha explicado Rodríguez.
Además de la merma en derechos, la investigación señala que las personas LGTBI+ muestran inquietud ante una posible desprotección ante el odio (44%); por el cuestionamiento del matrimonio igualitario (43%); o por el no reconocimiento de sus familias y la protección de niños y adolescentes del colectivo (41%).
Unos temores que puede potenciar el ejercicio del “voto útil” hacia formaciones progresistas, apuntan los investigadores. Al igual que en sondeos previos, este constata que uno de cada tres votantes LGTBI+ que ideologicamente se ubican a la derecha, finalmente escogerían la papeleta de la izquierda.
A pesar de ese efecto movilizador ante la amenaza ultra, solo un 46% de las personas LGTBI+ tiene claro que acudirá a votar ante unas elecciones generales. En la población general, la cifra asciende al 57,7%, según la encuesta que 40dB elaboró para EL PAÍS a comienzos de este mes. (“La metodología entre ambas encuestas es la misma”, ha recalcado director de investigación de 40dB, lo que la extrapolación tiene sentido).
Por su parte, la presidenta de la Felgtbi+ ha descrito a las personas del colectivo como “el muro de contención” ante la extrema derecha y los intentos de recorte de derechos. A lo que ha añadido: “Somos una sociedad diversa, igualitaria e inclusiva que quiere seguir caminando hacia delante. Demostrémoslo saliendo a votar para defender nuestras vidas y nuestros derechos. La responsabilidad es colectiva”.










