Kristin Cabot, la mujer que fue captada en actitud cariñosa con Andy Byron en la kisscam durante un concierto de Coldplay en julio de 2025, sigue intentando recuperar su vida más de seis meses después de que el vídeo con tres billones de reproducciones en las redes sociales desatara miles de comentarios de odio y hasta amenazas de muerte. Si en diciembre del año pasado rompió por primera vez su silencio con una entrevista en The Times, ahora se ha sentado por primera vez frente a una cámara para contar su historia. Es la primera y última vez, dice, que hablará en un programa, y para hacerlo ha elegido a la reconocida y todopoderosa presentadora Oprah Winfrey.
En la entrevista en el videopodcast de Oprah Winfrey, publicada este martes 17 de marzo por la mañana, Cabot acusa a las empresas dueñas de las redes sociales, como TikTok, de “aprovecharse y lucrarse con su dolor”. “Antes no me imaginaba esto, pero, cuando algo se vuelve tan viral, ahora me doy cuenta de cómo se benefician las empresas tecnológicas. No sabemos que al compartir, dar Me gusta y hacer clic, estamos generando miles de millones de dólares para ellos y creando un algoritmo que lo alimenta. Cuanto más sufra alguien como yo, más dinero ganarán. Y eso lo alimentan y lo alimentan. Creo que hay que exigir responsabilidades”, denuncia.
Después de que se viralizara el vídeo de 16 segundos donde ella y su exjefe en Astronomer se esconden de la cámara y se escucha a Chris Martin diciendo “o son muy tímidos, o están teniendo una aventura”, a Cabot le aconsejaron guardar silencio y esperar a que pasara la tormenta mediática y en redes, pero no funcionó. El escándalo se hizo cada vez más grande y acabó renunciando a su cargo como directora de recursos humanos en la compañía tecnológica. El primero en romper el silencio sobre lo sucedido fue el esposo de Cabot, quien el pasado mes de septiembre dijo que ya estaban separados en el momento del concierto, después de que se conociera que ella había solicitado el divorcio. Pero esto tampoco ayudó a que se calmara la situación. Para diciembre no había cambiado mucho el panorama y ella decidió conceder la entrevista a The Times, donde contó que seguía recibiendo acoso y que no había podido encontrar un trabajo.
Ahora ha decidido explicar una vez más la situación, en otro esfuerzo para recuperar el control de la narrativa y asesorada por Dini von Mueffling ―la consultora de comunicación que ha trabajado con Monica Lewinsky o Virginia Giuffre―. “Mi madre me enseñó que el silencio es aceptación y ni mi familia ni yo creemos que esto esté bien”. Cabot vuelve a dejar claro que tanto ella como Andy Byron, el entonces director ejecutivo de Astronomer, estaban separados de sus parejas cuando acudieron al concierto. O al menos, dice, eso es lo que él aseguró a ella. “Tenía un crush enorme con Andy y se sentía muy bien tener atención de alguien como él, sobre todo viniendo de un periodo difícil de separación», le cuenta a Oprah Winfrey. “Era el concierto de mi banda favorita, estaba con mis mejores amigas, mi crush y con un par de copas, solo me divertía. Ni siquiera habíamos planeado ‘nadie nos está viendo, hay que tocarnos», dice sobre el show de la que era su banda favorita. “Era muy fan y ya no lo soy. Me encantaba Yellow”, la canción que sonaba cuando se produjo el momento viral.
“Creo que se hizo viral porque era gracioso para la gente. Pero después no pensaron que somos personas reales y que podía ser muy dañino”, reflexiona. Desde entonces, Cabot ha recibido todo tipo de comentarios y amenazas, y aún hoy la siguen calificando de “cazafortunas”, “la otra”, “rompe hogares” y otros estigmas habituales para humillar a las mujeres. “Me hago responsable de mi mala decisión y por eso dejé mi trabajo, pero no merecía el odio“. A lo largo de la hora que dura la entrevista, cuenta que recibía hasta 600 llamadas telefónicas diarias, además de que los paparazis no dejaban su hogar y la gente pasaba gritando cosas ofensivas o la abordaban directamente en lugares públicos para agredirla verbalmente. “Una de las cosas más difíciles de conciliar ha sido todo ese odio, porque nadie me conoce”.
Ella cree que el acoso que sufre es una combinación de que “mucha gente odia a los de recursos humanos”, pero sobre todo “por ser una mujer”. El 90% de los comentarios que recibe, asegura, son de mujeres. “Para mí lo más doloroso era que no tenía idea de cómo las mujeres pueden aún destruirse entre sí. Todas las veces que me insultaron en persona fue una mujer. No me había pasado eso porque estaba rodeada de mujeres que me apoyan y que yo apoyo“. A lo que Winfrey contesta: “Creo que todos nos unimos en juzgarlos porque pensamos que no tenían que haber hecho lo que hicieron, pero sin conocer la historia completa” Y Cabot añade: “Creo que fui un detonante para esas mujeres que han sufrido una traición. Y puedo tener empatía por eso, pero hay que saber la historia completa y usar el pensamiento crítico”.
Andy Byron no recibió el mismo escrutinio. Cabot fue criticada hasta por su apariencia: “Encontraron a mi peluquera y la criticaron por como hacia mi cabello. Me criticaban mi forma de vestir, de hablar, todo. Me insultaban diciéndome ‘roba maridos’, pero yo no creo ni siquiera que exista tal insulto porque no estás obligando a ningún hombre atándolo con cinta y arrastrándolo a la fuerza”. Y añade en el podcast: “No había nadie hablando de la apariencia de Andy y ni una sola vez leí un comentario de ‘seguro él llegó a ser director ejecutivo acostándose con todos’; y era todo lo que la gente decía de mí. Eso me destruyó porque he trabajado desde los 13 años, mi carrera era mi identidad, estaba muy orgullosa de todo lo que había logrado y amaba mi trabajo”, dice.
Cabot ya no habla con Byron porque “no todo lo que le dijo era verdad”, además de que nunca alzó la voz, ni para contar su versión de la historia ni para mostrarle públicamente su apoyo. “Me hubiera gustado que dijera ‘mi esposa y yo estamos separados al momento del concierto’, como lo hizo mi esposo. Eso hubiera ayudado mucho, porque incluso cuando aclaramos esa parte la gente seguía justificando su odio diciendo ‘bueno ella estaba separada pero él no”, lamenta en Oprah.










